El Reporte

Yucatán: el paraíso de los narcos se desvanece

22 Mar. 2025 12:36 pm

REPORTE MAYA
REDACCIÓN

MÉRIDA | Las últimas detenciones de importantes integrantes del crimen organizado como “El Patrón” y las revelaciones de inteligencia muestran que la tranquilidad de Yucatán podría ser solo una ilusión, donde lejos de estar exento del narcotráfico, el estado se perfila y consolida como un eslabón clave para los cárteles y barones de la droga en el sureste mexicano, un desafío que pone en jaque su histórica fama de seguridad del estado que cada día se desvanece como el paraíso seguro para los narcios.

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó el 17 de marzo de tres cateos diferentes realizados en Mérida. En una primera acción fueron asegurados 101 kilogramos de marihuana, otros nueve de cocaína y en par más de metanfetamina como resultado de un cateo en el que también fueron incautadas dos máquinas emplayadoras y una docena de cajas con bicarbonato. La afectación a los grupos criminales sería de 3 millones de pesos. Otro cateo derivó en el aseguramiento de 134 kilogramos de marihuana, 3.5 de metanfetamina y nueve de cocaína. Las sustancias anteriores tendrían un valor de 3.7 millones de pesos.

La mayor afectación en el estado, valuada en 13 millones de pesos, también ocurrió en la capital de la entidad, pues la revisión a un inmueble dejó 367 kilos de marihuana, cinco kilos de cocaína y 37 de metanfetamina asegurados. Un total de 19.7 millones de pesos en narcóticos fueron asegurados únicamente en Yucatán.

En el operativo cayó Josué Alejandro I. C., alias “Paco”, “El Jefe” y “Patrón”, de 40 años, considerado uno de los principales líderes del narcomenudeo en Yucatán quedó detenido tras la realización de tres cateos en la capital yucateca; se aseguraron también tres armas cortas, un arma larga y cartuchos de uso exclusivo del Ejército y policía, máquinas contadoras de billetes, recibos de luz y agua de diversos predios, así como documentos de gente presuntamente relacionada con actividades ilícitas.

Las órdenes de cateo ejecutadas en predios del centro, así como los fraccionamientos Los Pinos y Las Palmas (Petcanché) se derivan de investigaciones y aseguramientos previos, así como de la detención precisamente por delitos de narcomenudeo este individuo quedó imputado y en prisión preventiva.

Las evidencias recabadas en esta y otras investigaciones en curso lo señalan como la persona que encabezaría a grupos de distribuidores de drogas en el estado. En ocasiones anteriores, se le procesó por este tipo de delitos, estas detenciones van en aumento en las principales ciudades del estado.

A pocos días de que Claudia Sheinbaum Pardo asumiera como primera presidenta de México, se dio a conocer un informe que refleja la estrategia de seguridad que planteaba por su gabinete para los primeros 100 días de gobierno.

El documento —difundido por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) de Michoacán— tiene fecha de septiembre de 2024 y fue elaborado, aparentemente, por mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

Dentro del reporte se identifican los asuntos prioritarios en materia de seguridad para el inicio de la próxima administración federal, entre los que destaca la violencia ejercida por los grupos del crimen organizado. En el diagnóstico se señala que en el país operan por lo menos diez agrupaciones consideradas cárteles regionales. De ellas, dos son catalogadas como organizaciones criminales trasnacionales: el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La Marina, el Ejército y la SSPC rastrearon las zonas en las que cada uno de estos grupos mantienen su presencia a lo largo del país. Como parte de dicha labor, identificaron que hay una zona de interés compartido para ambos: la península de Yucatán.

En los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo se tiene registrada una presencia mayoritaria de células afines al Cártel de Sinaloa, aunque también se hallaron operaciones de bandas ligadas al cártel de las cuatro letras como también se le conoce al CJNG.

Acorde con el documento, esta región al sureste de México es de gran importancia para ambas estructuras delictivas debido a que cuenta con múltiples puntos de entrada y desembarque de cargamentos de droga provenientes de Sudamérica. Desde esa zona, los cárteles envían estupefacientes a Estados Unidos y Europa.

Históricamente Yucatán se había visto como una isla de estabilidad en medio del caos que afecta a otras regiones de México, informes de inteligencia y hasta reportes de la DEA, advierten que el estado esta siendo copado por las principales organizaciones criminales del país. Esta aparente calma, según expertos, sería una cortina de humo que oculta el crecimiento de células delictivas y como punto de refugio añejo de las familias de los principales capos de las droga en México.

El interés de los narcos en Yucatán no es reciente. En marzo de 2020, Raymond P. Donovan, conocido como el zar antidrogas de Nueva York, rastreó un avión proveniente de Sudamérica con 750 kilos de cocaína que aterrizó en territorio yucateco, evidenciando su relevancia en las rutas del narcotráfico.

Documentos filtrados por Guacamaya, provenientes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), refuerzan esta idea al señalar que Yucatán sirve como puente para el trasiego de drogas hacia Quintana Roo y otros destinos.

La presencia del narco en Yucatán ya es notoria, aparte de las grandes inversiones inmobiliarias producto del lavado de dinero, de las detenciones constantes de integrantes del crimen organizado, el narcomenudeo y el consumo de estupefacientes ya es un flagelo entre la jovenes yucatecos.

La droga que más estragos causa en la región es el cristal, una metanfetamina de efectos devastadores cuya presencia se ha disparado en diversos municipios. En 2024, las autoridades reportaron 462 casos de narcomenudeo, un aumento del 18.15% respecto al año anterior, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), además, se llevaron a cabo al menos 32 operativos contra el comercio de drogas en ciudades como Mérida, Progreso, Motul, Kanasín, Conkal, Valladolid, Panabá y Dzidzantún, con un saldo aproximado de 71 detenidos.

En Yucatán, entidad conformada por 106 municipios y conocida por sus zonas turísticas Chichen Itzá, Mérida, Uxmal, Izamal y Progreso, se tiene registró de actividades comprobadas del CJNG, CDS, Cártel del Golfo, Zetas Vieja Escuela, El Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), El Cártel del Istmo, La Familia Epitacio y organizaciones y células independientes que se alquilan al mejor postor.

Al respecto del Cártel del Istmo, también conocido como el Cártel de Colima o el Cártel de los Díaz-Parada destaca que es una organización con presencia principalmente en Oaxaca y Chiapas. Al menos hasta el 2011 operaba al servicio del Cártel de Tijuana, liderado por los Arellano Félix.

De la Familia Epitacio se sabe que es una banda delictiva local dedicada al narcomenudeo que, de igual manera, su principal zona de operación es Oaxaca. De acuerdo con reportes de medios locales, este grupo ha estado relacionado con las actividades de tráfico de drogas de Yucatán desde finales de los 90s.

El 21 diciembre del 2024, al menos doce personas vinculadas con diferentes cárteles de la droga que operan en Tabasco, Yucatán y Quintana Roo fueron detenidas en ese estado, lo que evidenció la cada vez mayor presencia de líderes de agrupaciones delincuenciales en un estado que se había caracterizado por su seguridad y que por ello se ha convertido en un objetivo deseable de narcotraficantes que buscan, en una primera instancia, un refugio o cambiar sus centros de operación ante conflictos generados en sus lugares de origen.

En Mérida, fueron detenidos cinco presuntos delincuentes de alto perfil originarios de Tabasco y vinculados a grupos delictivos, Bruno G.M., alias ‘El Choki’, líder del CJNG en Tabasco, quien fue capturado en Mérida junto con cuatro integrantes de su grupo criminal. “El Choki” era un objetivo prioritario de las autoridades federales por ser generador de violencia. Además de dedicarse a la distribución de droga y extorsión, también secuestraba a centroamericanos. Era el brazo derecho del ex líder de “La Barredora”, Carlos Tomas. Los detenidos llegaron a Yucatán buscando refugio de grupos rivales de su estado.

El Choki” y su grupo fueron detenidos por la Policía Estatal de Investigación (PEI) por portación de sustancias prohibidas y réplicas de armas de fuego. Tras la audiencia inicial, se les impuso prisión preventiva. Los otros detenidos fueron identificados como Francisco Javier E.C., alias “Misho”, Antonio L.P., alias “Tonio”, Alejandro P.C., alias “Payro”, y Kevin A.S., alias “Kevin”. Todos son originarios de Tabasco.

Por otra parte, otros siete sospechosos originarios de Minatitlán, Edomex, CDMX y Quintana Roo fueron detenidos circulando con armas largas en la carretera Mérida-Progreso, en la ruta que va hacia el Country Club, uno de los más exclusivos fraccionamientos en las afueras de la capital yucateca, lo que generó alarma y miedo entre la ciudadanía. El convoy donde viajaban el comando armado constaba de dos vehículos de lujo, un Sedán Mercedes Benz y una SUV Dodge Durango, ambos negros y con polarizados oscuros.

Entre los detenidos estaba Jorge Luis Toledo Cruz, líder del Cártel de Caborca, quien viajaba junto con su hermano Elder Jair y Jorge Luis Toledo Rivero, además de tres hombres más y una mujer quienes serían escoltas. Toledo es considerado el jefe de plaza en Chetumal y su cártel mantiene una disputa con el cártel de los Chapitos en Sinaloa. Se presume que operaban el trasiego de drogas y armas desde una residencia de lujo cerca de la carretera Mérida-Progreso.

Jorge Luis Toledo Cruz y su grupo fueron detenidos en la carretera Mérida-Progreso. Llevaban consigo armas de uso exclusivo del ejército: seis cortas y dos largas, además de cartuchos útiles. Las autoridades decomisaron: 9 cargadores, 2 armas largas, 6 armas cortas, 1 convertidor de arma larga, 7 cartuchos, y 2 radios. El grupo viajaba en un convoy de autos de lujo. La detención generó un conflicto entre autoridades de distintos niveles de gobierno debido a la peligrosidad de los detenidos.

Para el 19 de agosto del 2024 fue detenido en Mérida, Aldrin Miguel Jarquín Jarquín alias “El Chaparrito”, Jefe de la Plaza en Colima del CJNG quien fue trasladado a la ciudad de México por la FGR; se dijo que el Jefe de la Plaza Regional fue detenido en Zapopan, Jalisco el 13 de marzo del año 2022, pero un juez decretó la libertad el 4 de junio bajo el exhorto a que se presentara a la audiencia de imputación por el cargo de delincuencia organizada, pero jamás lo hizo y huyó con dirección a Yucatán.

Al estar sustraído de la justicia los grupos de inteligencia de la FGR, lograron ubicarlo dos años después en el norte de Mérida dónde tenía su residencia, sitio donde fue detenido mediante una orden de cateo y sin que los federales realizarán ningún disparo.

Se supo que El “Chaparrito” junto a su hermano José de Jesús Jarquín Jarquín, llamado el R32, así como César Enrique Díaz De León Sauceda, El Lobito, y Fernando Zagal Antón, también presuntos miembros del CJNG, fueron incluidos en la lista negra del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

De acuerdo con información de inteligencia proporcionada por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) el detenido está entre los integrantes de la organización criminal con mayor rango. Es más, sus cuentas bancarias fueron bloqueadas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Aldrin Miguel Jarquín Jarquín nació el 18 de noviembre de 1976, es oriundo del municipio de Nezahualcóyotl en el Estado de México e identificado por las autoridades federales como uno de los principales generadores de violencia en el estado de Colima.

Fue en un operativo de la FGR y la Secretaria de Marina realizado en el norte de Mérida dónde se logró la aprehensión de este individuo considerado como un objetivo prioritario de las autoridades federales. También se averiguó que el líder criminal se llevaba con empresarios yucatecos y era socio mayoritario de la Plaza comercial La Isla.

En los últimos años, se tiene registro de detenciones en Yucatán de supuestos integrantes de distintos cárteles del narcotráfico como Los Zetas, del Golfo, de los Beltrán Leyva, Los Caballeros Templarios y hasta de Sinaloa, que dirigía Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.

Con los primeros arrestos, surgieron versiones de que el territorio era “una opción para las familias” de los líderes de las bandas delincuenciales, o quizás un refugio ante el violento contexto que se vive en la mayor parte del país por las disputas de las plazas para el trasiego de drogas; sin embargo, en múltiples ocasiones, las autoridades de seguridad federales y estatales negaron la existencia existencia de organizaciones criminales en Yucatán y que, incluso, la mayoría de los estupefacientes incautada en operativos no tenía como destino la entidad.

Presencia de líder de Los Zetas.
El 10 de diciembre de 2004, la Procuraduría General de la República (PGR) confirmó la presencia de José Enrique Rejón Aguilar alias “el Mamito” en Mérida, tercero al mando de la estructura Los Zetas, que en aquel entonces era el brazo armado del Cártel del Golfo. De acuerdo con la corporación federal, su tarea era unir a Yucatán con Tamaulipas en la ruta del narcotráfico hacia los Estados Unidos. En un reporte de investigación, se indicó que habría comprado casas en esta ciudad para, posteriormente, cederlas a Miguel Cornejo Salinas, cuñado del capo Osiel Cárdenas Guillén.

El Mamito, originario de Campeche y quien perteneció al Ejército, era considerado como uno de los sicarios más peligrosos del país y se le atribuía el asesinato de 12 personas, incluidos tres agentes de la Agencia Federal de Investigación (AFI) en Cancún, Quintana Roo, ultimados en la carretera que conecta con Mérida.

Cuando fue arrestado el 4 de julio de 2011 en el Estado de México, la Secretaría de Seguridad Pública federal informó que había sido fundador de Los Zetas y que estaba bajo las órdenes de Heriberto Lazcano Lazcano y Miguel Treviño Morales “el Z40”. Era uno de los más buscados por la Agencia para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), que ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por su captura.

Los 12 decapitados
El 28 de agosto de 2008, Yucatán fue el centro de atención a nivel nacional cuando se dio a conocer el hallazgo de 11 cuerpos decapitados en los montes de la comisaría meridana de Chichí Suárez y uno más en el municipio de Buctzotz. Nunca antes había ocurrido un hecho de tal magnitud, por lo que se generó histeria colectiva en la sociedad yucateca.

En uno de los cadáveres se encontró un mensaje dirigido al secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda, a quien acusaron de “no respetar los tratos (sic)”. La entonces mandataria Ivonne Ortega Pacheco declaró que no se dejarían intimidar y rechazó cualquier vínculo de su gobierno con los cárteles.

A los pocos días, la Policía Federal Preventiva (PFP) anunció la captura en la vía Mérida-Cancún de tres sujetos que reconocieron su participación en la ejecución de los 12 hombres y que pertenecían al Cártel del Golfo. Fueron identificados como Víctor López García, originario de Veracruz; Manuel de Jesús Poot, de Tizimín, Yucatán, y Juan Camacho Coronado, de Monterrey, Nuevo León.

La corporación expuso que el arresto ocurrió luego de una persecución y enfrentamiento a balazos. El vehículo en el viajaban iba a una velocidad de 180 kilómetros por hora y arrasó con un retén ubicado a la entrada de ese destino turístico; al intentar huir, los malhechores lanzaron una granada que
no exploto. El automóvil se estrelló con una banqueta y en ese momento fueron aprehendidos. En el interior tenían escondidas un hacha con sangre y dos palas, dos fusiles R-15, una pistola calibre 9 mm, cinco celulares y 540 cartuchos.

En 2014 fue detenido en Chiapas el tizimileño Gustavo Monforte Osorio alias
“Chocolomo”, quien de acuerdo con la PGR también estaba relacionado con este acontecimiento, por lo que era buscado en todo México. Portaba consigo una pistola calibre 9 milímetros y 20 “grapas” de cocaína. La Procuraduría detalló que era operador del Cártel de Sinaloa en el oriente de la entidad y que controlaba la distribución de drogas en Tizimín, Buctzotz, Valladolid, Espita, San Felipe, Río Lagartos, Dzilam González, entre otros sitios. En su municipio natal, supuestamente era propietario de varios
ranchos y vehículos de lujo.

Narcos con residencias en Mérida
En 2010, Emilio Garza Báez, considerado representante del Cártel de los Beltrán Leyva en Mérida, fue detenido en la carretera a Progreso luego de salir del complejo residencial Club de Golf La Ceiba, en donde vivía rodeado de lujos y sin despertar sospechas de sus actividades ilícitas.

En ese momento, sostuvo la PGR, se le encontró una escuadra calibre .380 milímetros con 48 cartuchos útiles, un revólver, un bastón plegable con su funda, cuatro cartuchos expansivos calibre.38 milímetros, cuatro cartuchos calibre.38 especial, una bolsa con 466 gramos de mariguana, nueve billetes de 100 dólares, cinco teléfonos y radios, además de que se le aseguró una camioneta Ford Expedition.

El hombre, originario de Monterrey, fue sentenciado a cuatro años de cárcel por delitos contra la salud y violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. En esta capital usaba una credencial de identificación con el nombre de Julio César Espinoza Camacho.

Otro importante capo, Ignacio “Nacho” Coronel Villarreal, uno de los líderes del Cártel de Sinaloa, tenía casas de seguridad en Yucatán, según investigaciones de la DEA. Falleció en Zapopan, Jalisco, en 2011, durante un tiroteo con el Ejército.

En otro caso, la Policía Federal capturó en 2015 a Flavio Gómez Martínez, operador financiero del grupo delincuencial los Caballeros Templarios, en el fraccionamiento Paraíso Maya, a donde había llegado a vivir con su madre nueves meses atrás. Es hermano de Servando Gómez Martínez alias “la Tuta”, cabeza de esa agrupación criminal, quien fue arrestado el mismo día en un operativo en Michoacán, su tierra natal.

Otro hecho sonado fue el de “la Reina de las Van”, Juana Raquel Alvarado Torres, detenida en 2012 en Nicaragua junto con otras 17 personas cuando viajaba en una camioneta con logos de la empresa Televisa. Durante su captura, exhibió un pasaporte con dirección en calle 5 número 21 del fraccionamiento Residencial Pensiones en Mérida, domicilio que es falso. Las autoridades federales iniciaron investigaciones ante la sospecha de que la mujer tenía vínculos con la delincuencia organizada, por lo que llegaron a Yucatán, donde documentaron que había comprado varios predios.

Alvarado Torres, dada de alta en el Seguro social como empleada de una estética ubicada en la colonia El Prado, habría invertido más de 13 millones de pesos en la adquisición de propiedades en la entidad. La agencia cateó viviendas suyas en Altabrisa, Pensiones, Francisco de Montejo, Privada Marsella, Vista Alegre y hasta en un rancho de Teya.

La Gallina, detenido con un fusil
A finales de enero del 2023, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) detuvieron en la carretera a Tizimín a Roberto Nájera Gutiérrez “la Gallina”, presunto operador del Cártel de Sinaloa en el sureste del país. Tenía en su poder cinco armas de grueso calibre, incluido un fusil. El supuesto narcotraficante salió libre a las pocas horas, ya que un juez federal dictó como medida cautelar que pagara una caución de medio millón de pesos, pues únicamente se le imputó por el delito de posesión de armas de uso exclusivo del Ejército.

Sin embargo, a los pocos días fue reaprehendido en un operativo que se llevó a cabo en el fraccionamiento Gran Santa Fe, a solicitud de la Fiscalía de Chiapas, pues está involucrado en el asesinato de dos mujeres en esa entidad. Cabe mencionar que “la Gallina” había sido arrestado en Yucatán años atrás por el mencionado delito, pero salió libre por falta de pruebas.

La PGR indicó que estaba relacionado con la delincuencia organizada, trasiego de drogas en el sureste, asesinato de varias personas en distintos lugares del país y de lavar dinero con la compra de ranchos en Tizimín.

El Chelelo cayó en Mérida
Eleazar Medina Rojas alias “el Chelelo”, supuesto líder del Cártel del Golfo y vinculado también con Los Zetas, fue detenido el 5 de diciembre pasado por agentes de la Policía Estatal en el fraccionamiento Montebello, luego de cometer una infracción de tránsito. En la camioneta en la que viajaba estaba acompañado de tres escoltas y todos ellos presentaron credenciales de elector falsas, ofensa por la que los nacusaron posteriormente.
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“El Chelelo” fue puesto en libertad por el juez Edwin Mugarte Guerrero, pues no encontró elementos suficientes para acreditar su legal detención. Sin embargo, al salir del Centro de Justicia Oral de Mérida (CJOM) fue arrestado por agentes de la PGR, que en un fuerte dispositivo de seguridad lo llevaron a la Ciudad de México, pues se le acusaba de estar relacionado con delitos de narcotráfico.

Otros casos y detenciones
Autoridades federales también han documentado que operadores de organizaciones delincuenciales encargados del lavado de dinero realizaron actividades en Yucatán. Tal es el caso de Miguel Rodríguez Olivera, quien hizo negocios en el sureste mexicano hasta que fue asesinado en Cancún. Se sabe que vivía por temporadas en Mérida, usaba una licencia de conducir vigente que tramitó en la entidad y hasta era socio de un prestigiado club de golf.

Por su parte, la Subprocuraduría de Investigación Especializada contra la Delincuencia Organizada (SIEDO) informó en 2005 que Rafael Salinas Cornejo ” el Chilaquil”, prestanombres del Cártel del Golfo, compró una casa en el fraccionamiento Monte Bello.

Recientemente, se dio a conocer que el narcotraficante Tirso Martínez Sánchez “el Futbolista” declaró en el juicio contra el líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “el Chapo” Guzmán, que se lleva a cabo en Nueva York, que hace unos años compró el equipo de futbol Venados de Yucatán por una cifra que oscila entre los 600 y 700 mil dólares.

En 2014, agentes federales y militares detuvieron a Lázaro Rivadeneyra González alias “el Greñas”, jefe del Cártel de Golfo en Playa del Carmen, mientras presenciaba un entrenamiento de balompié de sus hijos en el campo de futbol de la escuela Piaget. Llevaba tiempo viviendo en el fraccionamiento Las Américas.

Ese mismo año, agentes federales llegaron al puerto de Chelem para capturar a Víctor Aguirre Garzón alías “el Gordo”, líder del Cártel Independiente de Acapulco. La SEIDO informó que su organización criminal surgió de las filas de los Beltrán Leyva.

En marzo de 2017, la SSP detuvo a sujetos armados que viajaban en una camioneta robada. Se averiguó que eran miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación y que pretendían vender un cargamento de armas en el estado.

Meses antes, también capturaron a tres presuntos sicarios en Buctzotz, quienes estaban escondidos en un hotel con pistolas, sogas y pasamontañas.

El 29 de enero de este añofe detenido Herbert Armando “N”, alias “El Rey” o “El Hamburguesa”, presunto líder del Cártel de los Epitacio, con 3.5 toneladas de droga; de acuerdo con la SSPC, la detención ocurrió tras cateos en Mérida y Kanasín. En el operativo participaron la Defensa, la Guardia Nacional, la Marina, la Fiscalía estatal y Seguridad Pública local. Junto con “El Rey”, fueron arrestadas cuatro personas, a quienes se les aseguraron: 544 gramos de cocaína; 1,564 kg de marihuana y 2,020 kg de metanfetamina Además, uno de los cateos se realizó en la colonia Serapio Rendón de Mérida, donde “El Hamburguesa” cayó a las 9:22 horas de ese día.

El pasado 20 de los corrientes se anunció la detención de un peligroso operador del Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), con la captura de José Remedios “N”, un jefe de sicarios y narcomenudistas, en un operativo realizado por las autoridades y coordinado que forma parte de una estrategia nacional contra la delincuencia organizada.

José Remedios “N”, alias “El Reme”, fue identificado como un alto mando criminal dentro del CSRL. Su papel como jefe de sicarios y distribuidor de drogas lo vinculó con la célula “Escorpiones”, un grupo criminal con operaciones en diversas regiones del país y aliado con el Cártel del Golfo.

“El REme” fue arrestado en un departamento del fraccionamiento Piedra de Agua, en Umán, Yucatán, donde se ocultaba desde hace meses. Su captura se realizó en un operativo conjunto de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Marina, Guardia Nacional y la FGR.

El detenido es señalado como uno de los responsables del ataque armado en el bar “Los Cantaritos”, en Querétaro, el 9 de noviembre de 2024, donde murieron 10 personas. Esta masacre derivó en una investigación que llevó a su captura y a la detención de otros 8 criminales en Querétaro y Guanajuato.

Tras su captura, fue trasladado en un avión del Ejército a la Ciudad de México, donde quedará a disposición de la FGR. Las autoridades continúan investigando para desmantelar completamente la red delictiva.

Las ultimas detenciones en Mérida, solo confirman que Yucatán es el refugio de narcos y sicarios del crimen organizado que operan en todo México. Algo que tenía muchos años funcionando y que contaba con al protección de autoridades locales de los tres órdenes de gobierno y sobre todo del jefe policiaco Luis Felipe Saidén Ojeda quien desde su llegada a la SSP, el estado se convirtió en el paraíso y refugio de la delincuencia organizada.

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