De noviembre del 2024 a marzo del 2025, Tabasco acumula 2 mil 718 desparecidos

31 Mar. 2025 8:32 am
REPORTE MAYA
REDACCIÓN
CDMX | En México, la crisis de desapariciones sigue aumentando. En los últimos cinco meses, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, se contabilizaron 7 mil 708 víctimas, de este universo, Tabasco se coloca con un crecimiento de más del 100 por ciento de los reportes de personas desaparecidas al pasar de mil 338 a 2 mil 718 desaparecidos; el el caso de Quintana Roo a pesar de la creciente violencia pasó de 1,344 a 1,503 con una diferencia de 159 personas reportadas como desaparecidas; en Chiapas la numeralia indica que de 1,370 pasó a 1,523 con una diferencia de 153; Yucatan de 298 descendió a 288 y Campeche de 108 a 111 en el mismo periodo.
Durante ese periodo el número total de personas desaparecidas pasó de 117 mil 524 el 6 de noviembre de 2024 a 125 mil 287 el 21 de marzo de 2025, el registro más reciente.
Según la plataforma, el estado con más víctimas de desaparición es Jalisco (con 15 mil 300 reportes), entidad en la que recientemente colectivos de madres buscadoras encontraron un presunto crematorio clandestino en un rancho de Teuchitlán. El registro que lleva la Secretaría de Gobernación indica que a más de 60 mil personas se les perdió el rastro a partir de 2019 a la fecha.
Este informe arroja que la mayoría de víctimas de desaparición son hombres jóvenes, ya que hay 40 mil desaparecidos entre los 20 y 34 años; mientras que en el caso de las mujeres se las llevan a menor edad, de entre los 15 y 19 años.
El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas muestra que otras entidades en las que esta crisis ha ido en incremento son el Estado de México, Tamaulipas, Veracruz, Nuevo León, Michoacán y Ciudad de México. Tabasco, Baja California Sur y la Ciudad de México.
Las 10 ciudades con mayor número acumulan juntas más de 21 mil 500 personas víctimas de desaparición, es decir, casi la quinta parte de la cifra total. Entre los municipios se encuentran Guadalajara y Zapopan, en Jalisco; Reynosa, Nuevo Laredo y Matamoros, en Tamaulipas.
En Tabasco la situación resulta alarmante debido a que en este periodo (entre noviembre de 2024 y marzo de 2025) experimentaron un crecimiento de más del 100 por ciento de los reportes de personas desaparecidas al pasar de mil 338 a 2 mil 718.

La cifra de mujeres desaparecidas en México es menor a la de hombres, al contabilizarse 28 mil 800; sin embargo se concentra en otras entidades. En el Estado de México, la cifra llega a 5 mil 500 y ahí los focos rojos son los municipios de Atlautla y Toluca.
Esta crisis también se presenta en la frontera con Estados Unidos, en ciudades como Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo (Tamaulipas); en Tijuana (Baja California); y Monterrey (Nuevo León).
Jalisco lidera desapariciones, pero Tabasco registra el mayor aumento: 100% más en los primeros cinco meses del gobierno de Javier May

Para entender la crisis de desaparecidos que vive México podemos analizar el número de víctimas que dejó el último sexenio o tomar como referencia los primeros meses de la presidencia de Claudia Sheinbaum, donde estalló una de las mayores atrocidades de los últimos años, el hallazgo de un presunto campo de adiestramiento y exterminio ligado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Datos recogidos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) entre el periodo del 6 de noviembre de 2024 y el 21 de marzo de 2025 nos dan una muestra de la problemática.
El 6 de noviembre de 2024 el número de personas desaparecidas era de 117 mil 524, mientras que al corte del 21 de marzo la cifra creció a 125 mil 232, es decir, 7 mil 708 víctimas más. Sólo un día después (22 de marzo), el número de reportes creció a 125 mil 301, 69 casos en sólo 24 horas.
En el periodo de tiempo analizado (136 días) se contabilizó un promedio de 56.6 reportes diarios de personas desaparecidas en el país, una media incluso menor a la reportada en la última jornada por el RNPDNO.
Las cifras oficiales ubican al estado de Jalisco como el que concentra la mayoría de los reportes por desaparición: 15 mil 42, de los cuales 84 denuncias se presentaron en los últimos cinco meses.
El Estado de México es la segunda entidad con más víctimas de desaparición con 13 mil 711 reportes; seguido por Tamaulipas (13 mil 353), Veracruz (7 mil 46), Nuevo León (6 mil 869), Michoacán (6 mil 604) y Ciudad de México (6 mil 78).
Estados con más incremento en desapariciones
En 2024 se consolidó la presencia del CJNG en Tabasco. Su llegada al estado del Sureste mexicano no sólo provocó una escalada de violencia por los constantes enfrentamientos con el grupo local de La Barredora, también se desató el terror por decenas de videos de tortura, narcomensajes, decapitados y descuartizados que aparecieron en calles y plazas públicas de todo el estado.
Sin embargo, otro delito alteró sus índices de manera significativa: desaparición. De noviembre de 2024 a marzo de 2025 se reportó un crecimiento de más del 100 por ciento en los reportes de personas desaparecidas en Tabasco, al pasar de mil 338 a 2 mil 718, es decir, mil 380 víctimas más.
La siguiente entidad con más personas desaparecidas en ese periodo de tiempo es Baja California con 914 víctimas y Ciudad de México (883), Estado de México (811).

‘Abrazos, no balazos’: 50 % de las fosas clandestinas y más de 50 mil desaparecidos dejó el sexenio pasado
En el sexenio pasado, cada día desaparecían más de 50 personas en México, una cifra alarmante que comenzó a crecer desde que Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia y dejó el cargo con una deuda de más de 200 mil homicidios dolosos, más de 50 mil desaparecidos y cerca de 3 mil fosas clandestinas localizadas durante su administración. Este es el legado de la política de los ‘abrazos, no balazos’.
Antes de analizar las cifras negativas que dejó la presidencia de AMLO, se debe hacer énfasis en el subregistro que existía -aún existe- en cuanto a la clasificación de las víctimas de delitos relacionados con homicidios, secuestros, feminicidios, desapariciones y fosas clandestinas.
Aún con el subregistro, resalta que en la presidencia de Felipe Calderón el número de personas desaparecidas y no localizadas se fijó en 16 mil 903 (8 cada día); con Enrique Peña Nieto se sumaron 32 mil 532 más (15 al día) y con AMLO otras 53 mil 261 (25 diarias o una cada hora).
Al corte del 22 de marzo de 2025 la cifra de víctimas en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) es de 125 mil 303 y la herencia continúa.
Desaparecidos en la era Claudia Sheinbaum
Los propios datos del RNPDNO indican que entre el 6 de noviembre de 2024 y el 21 de marzo de 2025 fueron abiertas otras 7 mil 708 carpetas de investigación por personas desaparecidas en el país, es decir, 56.6 víctimas cada día: el doble que la media de AMLO.
El informe “Nombres sin cuerpo y cuerpos sin nombre” de la organización Causa en Común ofrece un análisis del número de personas desaparecidas durante los primeros 100 días de los últimos cuatro sexenios:
Felipe Calderón: 199, (2 diarias)
Enrique Peña Nieto: mil 93 (11 diarias)
AMLO: 2 mil 18 (20 diarias)
Claudia Sheinbaum: 4 mil 120 (41 diarias)
Es cierto que la crisis de desapariciones puede ser analizada desde la fallida “guerra contra el narco” de Felipe Calderón, lo que provocó la aparición de dos de los cárteles más violentos de la historia: Los Zetas y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Sin embargo, sobresalen factores dignos de análisis. La Ciudad de México -gobernada por Claudia Sheinbaum entre 2018 y 2023- ocupa el segundo lugar en desaparecidos durante sus primeros 100 días en la presidencia, con un total de 671 víctimas, sólo superada por las 697 del Estado de México, en manos de otra morenista, Delfina Gómez.
Además, mil 170 de los desaparecidos son mujeres y 873 menores de edad.
México lleno de fosas clandestinas
En medio del escándalo por el caso del Rancho Izaguirre de Teuchitlán, Jalisco, el gobierno federal inhabilitó el portal donde se podía observar el Mapa de hallazgos de fosas clandestinas en México (https://hallazgosfosasclandestinas.segob.gob.mx), el cual sólo estaba actualizado al 30 de abril del año 2023.
Los registros ahora inaccesibles decían lo siguiente. Entre enero de 2006 y noviembre de 2018 fueron localizadas 2 mil 835 fosas clandestinas en el país; mientras que del 1 de diciembre de 2018 al 30 de abril de 2023 el número de hallazgos fue de 2 mil 863, para un total de 5 mil 698 inhumaciones ilegales en 19 años de registros.
Aunque actualmente los cárteles de Sinaloa y CJNG tienen presencia prácticamente en todo el país, no sorprende que sea en los estados donde lanzaron sus guerras en los que se concentren la mayoría de las fosas clandestinas: Veracruz (668), Tamaulipas (554) -aunque aquí los principales responsables son Los Zetas-, Sinaloa (484), Guerrero (498) y chihuahua (415).

Morena, el Cártel de Sinaloa y el CJNG
Diversos trabajos periodísticos apuntan a una presunta colusión entre el Cártel de Sinaloa, CJNG y algunos integrantes del partido en el poder: Morena.
Lo cierto es que la expansión de Morena como partido dominante coincide con el incremento de poder y afincamiento del CJNG en diversos estados; también resaltan casos como Sinaloa, donde se han señalado presuntos nexos del gobernador Rubén Rocha Moya con la facción de Los Chapitos y que pudo tener un papel crucial en la detención de Ismael el Mayo Zambada.
El poder de ambos cárteles también puede analizarse con las 677 fosas clandestinas encontradas en Jalisco durante el primer piso de la llamada 4T, 298 en Sonora, 253 en Guanajuato, 174 en Sinaloa y 171 en Baja California. Los 5 estados viven una guerra por el control criminal entre ambos cárteles.
Otra cifra alarmante son los 4 mil 701 cuerpos y 6 mil 72 restos humanos recuperados en las fosas clandestinas producto de la política de ‘abrazos, no balazos’ de AMLO, según el estudio “Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana”.

El campo de exterminio ubicado en el rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, ha revivido una deuda histórica que el Estado mexicano tiene con miles de desaparecidos y sus familias. El problema se ha ido recrudeciendo desde hace al menos dos décadas, cuando el Gobierno de Felipe Calderón declaró una guerra frontal contra el crimen organizado.
Los intentos por crear un sistema de registro y búsqueda eficientes, como busca hoy el Gobierno de Claudia Sheinbaum, no son nuevos. Las presiones por el aumento en las cifras de personas desaparecidas llevó a la emisión de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas y el Sistema Nacional de Búsqueda, de la que se desprende el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas y la Comisión Nacional de Búsqueda.
Nacieron en 2017, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, con la promesa de agilizar los mecanismos y priorizar la búsqueda de personas desaparecidas. Hoy, el escándalo ocasionado por el hallazgo del rancho en Jalisco ha llevado a Sheinbaum a prometer un puñado de medidas muy parecidas a las ya implementadas que buscan dar respuestas y soluciones para eficientar la búsqueda, actualizar los números y la localización de los miles de desaparecidos.
La legislación significó un enorme paso en la materia, aunque durante su discusión los colectivos expusieron que la redacción no reflejaba sus exigencias. La ley general, se suponía, serviría para unificar los criterios y establecer responsabilidades en materia de búsqueda, investigación e identificación.
La coordinación entre las diferentes autoridades para implementar eficientemente las medidas y proveer de los recursos necesarios ha sido el talón de Aquiles del Estado mexicano. A las lagunas o inconvenientes que impiden que se ejecuten correctamente las políticas públicas se suman la competencia de la federación y de los Estados en la investigación, así como la coordinación para la búsqueda y, no menos importante, la procedencia de los recursos presupuestales, humanos y técnicos necesarios para poner en marcha las herramientas que sostienen los registros, las bases de datos y los sistemas homologados de información de las personas desaparecidas.

Entre las acciones que se establecen en la legislación destacan algunas bien orientadas: crear un Mecanismo de Apoyo Exterior de Búsqueda e Investigación, acciones de búsqueda de forma inmediata si hay indicios de que una persona ha sido desaparecida, la aplicación de la perspectiva de género en la atención a las personas que buscan a los desaparecidos. En los hechos, estas medidas no se han aplicado y las inconsistencias han sido expuestas por colectivos y organizaciones expertos en la materia.
En paralelo, la creación de la Comisión Nacional de Búsqueda tuvo como objetivo recopilar y organizar la información de los registros de desaparecidos. El objetivo, en la teoría, fue que esta información sirviera para coadyuvar en las investigaciones para ubicar indicios, visualizar fosas clandestinas y obtener datos numéricos sobre estas en Estados y municipios. Adicionalmente, el Protocolo Homologado de Búsqueda fue creado para obligar a los tres órdenes de gobierno a la búsqueda de las personas no localizadas.
Sheinbaum ha puesto sobre la mesa una serie de propuestas que apuntan a ser un brazo complementario de las leyes fallidas que ya aplican en la teoría y que no han logrado establecer un sistema eficiente. Busca, por ejemplo, fortalecer la Comisión Nacional de Búsqueda para ampliar su capacidad de atención con la promesa de aumentar los recursos para análisis de contexto y la adquisición de equipo tecnológico avanzado para realizar búsquedas basadas en evidencias científicas.

Más propuestas lanzadas por la presidenta: una reforma a la Ley General de Población, con el objetivo de consolidar el Certificado Único de Registro de Población (CURP) como la cédula única de identidad para cruzar registros administrativos y generar alertas que faciliten la ubicación de personas desaparecidas. Una enmienda a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada con la finalidad de crear una Base Nacional Única de Información Forense que compile datos de los servicios periciales de las 32 fiscalías estatales, la Fiscalía General de la República (FGR) y servicios forenses, así como la implementación de la Plataforma Nacional de Identificación Humana, que integre y actualice registros administrativos y forenses, incluyendo datos del Instituto Nacional Electoral (INE) para cotejar huellas dactilares y detectar indicios de vida o identificar fallecidos.
La mandataria ha hecho un planteamiento ambicioso. En paralelo, busca fortalecer el Centro Nacional de Identificación Humana, encargado de la gestión de la plataforma y con recursos técnicos como identificación de ADN, en colaboración con diversas instituciones forenses, académicas y de justicia. Protocolos de búsqueda inmediata para generar alertas de búsqueda en todas las corporaciones y Estados del país, así como instruir la apertura inmediata de carpetas de investigación por desaparición, eliminando la espera de 72 horas, que aunque en la ley no debiera aplicar, en la práctica se sigue haciendo en algunos Estados.
La presidenta ha ofrecido transparencia en las cifras a partir de la publicación mensual de las carpetas de investigación sobre desapariciones de las fiscalías estatales y la FGR mediante el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. El paquete de acciones no dista de lo que ya se ha intentado antes y no ha rendido los frutos esperados por las miles de familias que buscan encontrar a sus desaparecidos.
“Son menores las cifras”: Javier May
El gobernador Javier May Rodríguez afirmó que “son menores las cifras” de personas desaparecidas en Tabasco, y se comprometió a proporcionar información al respecto la próxima semana. Lo anterior, al ser cuestionado sobre un aumento de más del 100 por ciento, según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, en el periodo comprendido de noviembre de 2024 a marzo del presente año.
“Yo creo que en la próxima conferencia vamos a dar las cifras, vamos a informar, son menores las cifras que tenemos, pero vamos a darlas en una conferencia, yo creo que la próxima semana vamos a hablar sobre esos temas, de desaparición”, atajó.
