“No más Calicas”: Greenpeace protesta en Cancún ante impunidad ambiental

7 Jul. 2025 7:24 pm
CANCÚN | Activistas de Greenpeace realizaron este lunes 7 de julio una protesta simbólica frente a las oficinas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en la Zona Hotelera de Cancún, donde denunciaron la complicidad de las autoridades federales en la devastación ambiental que sufre la selva maya.
La manifestación inició a las 7 de la mañana con el vertido de material pétreo en la entrada del edificio, como representación del impacto ecológico generado por las sascaberas, cuya explotación —según señalaron— ha sido autorizada por la propia dependencia federal en áreas de selva.
La protesta se enmarca en la campaña nacional “México al grito de selva”, con la que Greenpeace busca evidenciar cómo la impunidad ambiental se ha convertido en una práctica institucionalizada. “No más Calicas” y “No más destrucción de la naturaleza” fueron algunas de las consignas dirigidas a la Semarnat, a la que acusan de otorgar permisos sin control a empresas como Cemex, y de avalar obras en zonas de alta fragilidad ecológica.

También denunciaron la construcción de instalaciones militares en municipios como Bacalar, donde los daños al ecosistema ya son visibles. Según los activistas, dichas obras se han ejecutado sin consulta pública ni apego a la legalidad ambiental.
“Exigimos que la Semarnat frene la destrucción de la selva y deje de actuar como cómplice silenciosa de quienes ven el medio ambiente solo como un recurso a explotar”, señalaron los manifestantes, quienes advirtieron que seguirán visibilizando la desconexión entre las políticas ambientales del gobierno y las urgencias reales de conservación ecológica.
La protesta encabezada por Greenpeace frente a la sede de la Semarnat en Cancún se da como respuesta a lo que la organización ambientalista califica como la continuidad de un modelo extractivo altamente dañino para la selva maya, ejemplificado por el caso de Calica.
De acuerdo con Greenpeace, Caliza Industriales del Carmen (Calica), filial de la empresa estadounidense Vulcan Materials Company, operó durante más de tres décadas en la Riviera Maya extrayendo piedra caliza (sascab), lo que —aseguran— provocó la destrucción de más de 2 mil hectáreas de selva, alteraciones en ecosistemas costeros y subterráneos, y afectaciones a cenotes y acuíferos clave para la península de Yucatán.
