Lorenzo y Antonio Miranda Miranda, inauguran Plaza de Toros La Perla de ‘Los Moches’

21 Jul. 2025 7:55 am
REPORTE MAYA
REDACCIÓN
KANTUNIL | La corrupción denunciada públicamente contra los hermanos Lorenzo Bernabé y Antonio Bernabé Miranda Miranda cobra veracidad con la inauguración de la Plaza de Toros La Perla de San Daniel, donde a decir de constructores, la inversión va de los 5 a los 12 millones de pesos, que con sus sueldos en el ayuntamiento de Tulum, junto a Marciano Dzul Caamal y Diego Castañón Trejo no les alcanza para dicha obra.
Los hermanos Miranda tienen muchos señalamientos de corrupción, tráfico de influencias, venta de permisos y licencias de construcción, así como el desvío de recursos públicos para beneficios personales.

El sábado 19 de los corrientes, Antonio Miranda, ex tesorero de Diego Castañón dió por inaugurada la Plaza de Toros “La Perla de San Daniel”, que más bien parece un lienzo charro con un aforo de mil 500 asistente; se ubicada en la salida de Kantuníl-Holcá en el kilómetro 72.5 de la carretera 180. Su hermano Lorenzó habría llegado a la Plaza pasada la media noche cuando el baile estaba en todo su apogeo y se podía confundir entre los asistentes, según refieren, notas en redes sociales de la región.
El mega desarrollo de la Plaza contempla una iglesia que está en construcción, una mini hacienda de 4 recámaras para el descanso de la la familia Miranda e invitados, celosamente delimitada por cercas vegetales y plantas de ornato cuando hay eventos como la inauguración y no está permitido el acceso al área, vigilantes vestidos en color de Morena impiden el paso.



En la población de Kantunil, los hermanos Miranda son conocidos por sus tráficos de influencias, ya que las utilizaron como funcionarios para sacar los permisos de construcción y poder devastar grandes extensiones de arboles, algunos pobladores entrevistados por Reporte Maya, aseguran que desconocen el porqué de la fecha de inauguración y el nombre de “San Daniel”.


Las fiestas patronales de Kantunil, se celebran en honor a la Virgen de la Candelaria que el 9 de diciembre con la llegada de peregrinos desde Arroyo de San Serván y se suman a las de la Feria Tradicional del 24 de enero al 2 de febrero. Las versiones señalan que el nombre de la plaza en honor al padre de los Miranda pero la bautizaron como “la perla de corrupción”, “La Perla de los Moches” pues en los corrillos políticos del pueblo se comenta que fue construida con recursos ilícitos producto de sobornos y comisiones por la entrega de licencias de construcción en Tulum.


Antonio Miranda supervisando los últimos detalles de la Plaza antes de la inauguración
Aparte de las tradicionales suertes charras y de vaquerías la inauguración fue amenizada por las bandas La Consentida del Sureste Mexicano; Furia Latina y La Perla de los Sones. La entrada tenía un costo de 250 pesos general, unos 375 mil pesos por concepto de venta de boletaje se habrían embolsado los hermanos Miranda; 100 mil pesos por venta de 40 mesas VIP’s a 2 mil 500 pesos cada una, casi medio millón de pesos solo de entradas; la venta de cervezas fue a 25 pesos cada lata, además de venta de alimentos y demás productos propios de una charrería, presuntamente concesionados.



En la entrada principal, todos los asistentes eran cateados supuestamente en busca de armas o drogas, según decían hombres vestidos en color similar al partido Morena, con radios policiacos y cortes militar. Algunos asistentes se atrevieron a decir que eran elementos de la policía de Tulum en su días de descanso. Pese a la exagerada vigilancia ‘civil’, al trato prepotente e intimidatario contra la prensa en la entrada principal; en el baño de hombres se ofertaban estupefacientes de todo tipo, un evento en donde se hacía apología a la narcocultura con la musica y corridos norteños, además de la vestimenta estereotipada para quienes se dedican al trasiego de drogas en los estados norteños del país.



En tema de la corrupción no le es es ajeno a los hermanos Miranda. En mayo de 2023 se denunció el despojo de 179 hectáreas en Tulum por parte de una mafia inmobilaria que involucraba a empresarios yucatecos, notarías y funcionarios municipales y estatales del Registro Público, pese a la denuncia abierta en la Fiscalía de Quintana Roo, los servidores señalados se incorporaron a la campaña electoral de Diego Castañón y posteriormente, algunos al gobierno municipal.

Entre ellos figuraba Antonio Miranda Miranda, que había sido oficial mayor en la administración de Marciano Dzul Caamal, mientras su hermano, Lorenzo, fungió como titular de Desarrollo Urbano, cuando Castañón era tesorero. Antonio Miranda Miranda estuvo en el cargo poco más de 100 días, fue denunciado por la poca claridad en el manejo de 23 millones de pesos por el regidor Eugenio Barbachano, además del inexplicable patrimonio acumulado desde la administración de Marciano Dzul.



Antonio Bernabé Miranda Miranda es un distinguido militante del PVEM, un eslabón
de la ‘Mafia Verde’ que controla todo lo ilegal de Tulúm
De acuerdo con la ampliación de la denuncia ante la fiscalía (folio 8144/2022), los servidores violaron la ley estatal de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, además del presunto conflicto de intereses y falsificación, en una operación llevada a cabo cuando el actual alcalde, Diego Castañón, era el tesorero de la administración de Dzul Caamal.



Antonio Miranda es muy, muy allegado al alcalde Diego Castañón, quien a pesar de ‘cambiarse’ a Morena, sigue operando para el PVEM; Antonio salió de la administración municipal pero sigue ‘operando temas particulares’ para Castañón Trejo, dicen voces opositoras al interior del Ayuntamiento.
En diversos medios de comunicación digitales e impresos se documenta que los fraudes inmobiliarios, las extorsiones, tráfico de licencias de construcción, moches y comisiones en especie tienen nombre y apellido en Tulum: Lorenzo Bernabé Miranda Miranda actual director general de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable del actual ayuntamiento morenista y segundo dueño de la plaza de toros ‘La perla de los Moches’
Lorenzo Miranda se acusa, construyó un imperio de corrupción al que llaman “Cartel Inmobiliario de Tulum” desde la administración de Victor Mas Tah, consolidándose con Marciano Dzul Caamal y operando actualmente con total impunidad.

Sobre él estarían pesando al menos 10 demandas de fraudes inmobiliarios en Tulum, al haber autorizado complejos departamentales en zonas irregulares, con problemas legales de posesión de tierras ejidales o invasiones; por ser cómplice de desarrollares para lograr permisos federales y de impacto ambiental.
Bernabé Miranda es el verdadero jefe del “Cartel Inmobiliario de Tulum”, se maneja de bajo perfil, pero su corrupción le ha permitido acumular una fortuna en bienes inmuebles en Tulum, Playa del Carmen y Cancún, producto de las ‘comisiones’ en especie: dependiendo el número de cuartos es el tamaño de la extorsión, hay desarrollos que han entregado hasta cinco departamentos a nombre de terceros, pero siempre pagan una cantidad de dinero en efectivo, refiere el medio Poder y Crítica.


Desarrollo Urbano de Tulum es una mina de oro para Miranda Miranda y sus principales colaboradores quien han creado una red de corrupción y extorsión que no solo golpea a los desarrolladores, también al pueblo en general que acude a tramitar permisos en esa dirección.
“Cuando te atienden por el personal de la confianza del director, te dicen que si te parece muy caro el costo de los permisos pues que hay otra forma de resolver eso y te dan un número telefónico en la misma oficina, para que te comuniques con una persona y con ella puedas hacer el pago “por fuera” y desde luego de esa manera te hacen con un “supuesto descuento” pero te dicen claramente que pagues cierta cantidad por fuera y sólo algo significativo para que entre a la tesorería, o sea, tendrías un recibo de pago de la tesorería pero el monto mayor lo pagarías sin tener un recibo o comprobante de dicho dinero, y todo eso sería por un módico descuento, que para nosotros los inversionistas pues es bueno, pero que en ese momento nosotros nos convertimos en los cómplices de estos ladrones del municipio”, dice una denuncia pública en redes sociales por un inversionistas, documenta el medio de carácter regional.



Las entradas de Tulum están ‘tapizada’ con anuncios publicitarios, otra mina de oro de Lorenzo Miranda
La prueba más contundente del tráfico de licencias de construcción
El majestuoso complejo inmobiliario MAIIM, ubicado en la franja costera de Tankah IV, será demolido por orden de un juez federal luego de confirmar que la obra fue construida sin autorización federal de impacto ambiental, una muestra de cómo se trafican las licencias de construcción en la administración de Diego Castañón, involucrando a Lorenzo Miranda, señalado por supuestas irregularidades y nexos con desarrolladores.
La organización civil Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) promovió el amparo 952/2024, que resultó en la anulación de la licencia y la orden judicial para regresar el predio a su estado original. El proyecto, denominado “Maiim”, incluyó

Pese a la evidencia, Lorenzo Miranda se mantiene en el cargo, presuntamente protegido por David Maneses “Fili” Tah Balam, primer regidor y fundador de Morena en Tulum. Empresarios y desarrolladores afectados acusan al funcionario de extorsión y venta de permisos falsos, mientras que el alcalde Diego Castañón ha sido señalado por encubrir las irregularidades.
El escándalo no solo revela presuntos actos de corrupción, sino también un esquema repetitivo: empresas inician obras sin autorización y funcionarios las “legalizan” a cambio de sobornos millonarios o favores. El caso genera preocupación porque exhibe cómo los intereses privados y la complicidad gubernamental atentan contra la ley y el medio ambiente en Tulum, destino turístico de renombre internacional.

Además de estas irregularidades, trascendió que el funcionario señalado tiene antecedentes como demandas por pensión alimenticia y presunta relación con el llamado “Cártel del Despojo”, bajo la carpeta 8144/2022. Esto incrementa la presión social para que sea destituido y llevado ante la justicia. Sin embargo, hasta ahora, la falta de acciones concretas mantiene la percepción de impunidad.
Expertos en derecho ambiental consideran urgente la implementación de mecanismos de vigilancia más estrictos y la creación de un observatorio ciudadano que supervise las licencias de construcción en Tulum. Sin transparencia y sanciones efectivas, advierten, el destino corre el riesgo de perder su riqueza natural y credibilidad como paraíso sustentable.

El desarrollo, compuesto por tres edificios de cinco niveles y 30 condominios con precios que alcanzaban hasta los 16 millones de pesos cada uno, fue autorizado a espaldas de la legalidad. A pesar de carecer de los estudios y permisos ambientales requeridos por ley, obtuvo licencias municipales en 2021 y 2022, bajo la gestión de Castañón y su director de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable, Lorenzo Bernabé Miranda Miranda, hoy señalado por múltiples actos de corrupción.
Los departamentos ya se ofertaban como propiedades de lujo frente al mar, incluso tras haber sido clausurados por la Profepa. Mientras familias aspiraban a un pedazo de paraíso en la costa de Tulum, los funcionarios municipales vendían permisos al mejor postor, permitiendo edificaciones en zonas ecológicamente sensibles, cerca de santuarios de tortuga marina y vegetación protegida.


La sentencia es clara: el edificio debe desaparecer, y con él, el mensaje de que en Tulum todo se puede comprar, incluso el permiso para destruir la naturaleza. Por años, los gobiernos locales vendieron el paraíso a precio de lujo, mientras las leyes se pisoteaban y los ecosistemas se arrasaban. Pero hoy, ante la presión social y legal, la justicia demolerá lo que la corrupción levantó.

La primera conferencia matutina de Diego Castañón Trejo el pasado lunes terminó abruptamente cuando se cuestionó a Lorenzo Miranda sobre las construcciones autorizadas de manera irregular en la bahía Solimán.
En la sesión de preguntas y respuestas, fue cuestionado sobre los dos edificios construidos en bahía Soliman: Adamar Tulum y Maiim Tulum, los que fueron clausurados por Profepa por carecer de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).

Estos proyectos contaban con licencias de construcción, lo que implica una irregularidad, ya que es requisito para su obtención un permiso ambiental.
Al escuchar la pregunta, Lorenzo Miranda tartamudeo y leyó un texto afirmando que en los gobiernos de la Cuarta Transformación “ya se acabó con la corrupción”. La instrucción del presidente municipal, añadió, es que se haga todo conforme a la ley, lo que se ha hecho y seguirá haciendo.
“En el caso del municipio, todo será conforme a la ley”, comentó, para luego guardar silencio.
Ante la pausa, Diego Castañón tomó el micrófono, para anunciar que la conferencia ya había llegado a su fin, sin querer abonar algo a la vaga respuesta dada por su director. Diego Castañón se ve como un cómplice de los hermanos Miranda. Hasta el momento no guarda silencio y respalda la corrupción que no golpea al PVEM, está derrumbando los cimientos del Segundo Piso de la Cuarta Trasformación.
Juzgue usted….