¡No soy narcogobernadora!: Hermelinda Lezama, pero los cárteles sientan sus reales en Quintana Roo

23 Mar. 2025 8:16 pm
CANCÚN | “Hoy me reuní con el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, Omar García Harfuch, para revisar los avances y la coordinación de las instituciones para maximizar la eficacia de la seguridad en Quintana Roo. Analizamos los resultados de la estrategia implementada en el estado en apego a la Estrategia Nacional de Seguridad, trabajando con una visión clara para continuar reduciendo la incidencia delictiva y garantizar la tranquilidad de las familias quintanarroenses”, posteó en las redes Hermelinada Lezama en el día de la primavera, porque 24 horas antes había dicho enérgicamente: “Yo no soy una narcogobernadora y no tengo ningún nexo con el narco”, sin embargo en Quintana Roo, criminales y políticos conviven sin recato alguno colocando a la vista nacional e internacional como una entidad donde reina la violencia, con ejecuciones diarias como la cometida ese día contra el Secretario de Seguridad Pública municipal de Tulum; feminicidios, extorsiones, secuestros, levantones, narcomenudeo y sobre todo un paraíso del lavado de dinero en cantidades industriales.
Durante la transmisión de su programa “La Voz del Pueblo” del jueves 20 de marzo, la gobernadora María Elena Hermelinda Lezama Espinosa denunció una campaña de desprestigio en redes sociales, donde se le pretende vincular con actividades ilícitas que aseguran, de manera infundada, que tanto ella como su esposo, Omar Terrazas García, estarían siendo investigados por la Administración de Control de Drogas (DEA) en Estados Unidos.
Antes de finalizar su programa, Lezama abordó el tema y aseguró que esta estrategia de desinformación forma parte de una “guerra sucia” orquestada a través de redes sociales, con el uso de bots y publicidad pagada. Según sus declaraciones, miles de pesos han sido destinados para la difusión de estas falsas acusaciones, incluyendo hashtags como #NarcoGobernadores y #NarcoGobernadoras.
“Quiero dejarlo muy claro. Y hablo a título personal. Yo no soy una narcogobernadora y no tengo ningún nexo con el narco. Soy una mujer con valores, con unos padres que me abrazaron. Soy una mujer que cree en todos los valores.
“No se vale que con la mano en la cintura escriban una nota, paguen y se difunda; es una guerra sucia con granjas de bots…El pueblo no cree en estas campañas”, aseguró
Mara Lezama vinculó estas acciones con ataques dirigidos a gobernadoras afines a la Cuarta Transformación, asegurando que estos intentos por desacreditar su gestión no tendrán éxito. “Están pautando mucho dinero en estas campañas, pero el pueblo no las cree”, aseveró.
“Lo dejo muy claro: hay Presidenta en este país y hay Gobernadora en este estado. Ya no son los tiempos de los gobiernos neoliberales. Aquí damos la cara al pueblo 24/7”, concluyó.
Y acusando de ‘guerra sucia’, ese mismo día los corifeos al servicio de la Gobernadora difundieron la versión que el empresario Carlos Canabal y la empresa Aguakan eran los patrocinadores de la ‘difamación’ contra la primera mandataria de Quintana Roo.
Por la noche de ese día que se reunió con el Omar García Harfuch, la delincuencia organizada que reina en el estado cometió un ataque armado contra el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Tulum, en la colonia La Veleta, heridas que horas mas tarde la causaron la muerte en un nosocomio de Playa del Carmen, por lo que Lezama Espinoza, condenó enérgicamente el ataque en el que perdió la vida José Roberto Rodríguez Bautista.
A través de un mensaje oficial que compartió en sus redes sociales, aseguró:“No descansaremos hasta que se haga justicia y se devuelva la paz al pueblo de Tulum. Ni un paso atrás en la estrategia de construcción de paz y seguridad en Quintana Roo.
“No daremos marcha atrás en nuestra determinación de devolver la tranquilidad a nuestras familias. No habrá tregua para quienes atenten contra la paz y seguridad de nuestro estado”, expresó Lezama.

La Gobernadora se cura en salud saliendo a decir que no es “narcogobernadora” y con justa razón, responde airadamente, como cualquier persona que se sienta lesionada por una calumnia, que hasta se reúne y publicita su reunión con el super policía de Claudia Sheinbaum, sin embargo en Quintana Roo es público y palpable la actividad delictiva y empresarial de los barones se la droga.
Previo al asesinato de Rodríguez Bautista, sicarios dispararon contra la sede de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Tulum, confirmando que la incidencia delictiva en el estado sigue en aumento y que los mandos policiacos están recibiendo represalias por no cumplir acuerdos con el crimen organizado.
Tan solo en los dos primeros meses de este año se cometieron un total de 8 mil 517 delitos del fuero común, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), principalmente en las ciudades de Tulum, Playa del Carmen, Cancún y Chetumal.
Estas cifras reflejan el complejo panorama de seguridad en el estado, donde los delitos contra el patrimonio, la vida y la integridad corporal encabezan las estadísticas, pese a que en octubre del año pasado el gobierno del estado informó el arribo de 600 nuevos elementos de la Marina para reforzar la seguridad en la entidad, como resultado de las gestiones antes el secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch.
“Le pedimos que pusiera a Cancún como ciudad prioritaria y la voz fue escuchada. El secretario de Marina también nos dio la oportunidad de platicar de flagelos que tenemos; le hablamos de la estrategia de los primeros 100 días, de una coordinación total, y de un modelo de atención a las causas de la violencia; la consolidación de las fuerzas federales, de seguridad, el fortalecimiento de investigación y la coordinación absoluta del gabinete de seguridad con las entidades federativas”, dijo en ese entonces la gobernadora del estado sobre el tema de la inseguridad que aqueja a los quintanarroenses.
Con la llegada de los 600 marinos -se aseguró-, se busca reforzar la presencia en las zonas más concurridas del destino turístico, y garantizar la seguridad de locales y visitantes en un esfuerzo del gobierno estatal para trabajar en conjunto con las fuerzas federales en el combate a la delincuencia y asegurar la paz en el estado, alineándose con la estrategia nacional de seguridad.
También se anunció la llegada de cuatro embarcaciones de la Marina y cuatro motos acuáticas para inhibir ataques como el más reciente en septiembre del 2024, cuando a bordo de una moto acuática huyeron los perpetradores de un homicidio en una de las playas de Cancún
Hace un mes, en la reunión con Omar García Harfuch, y el Secretario de Marina, Almirante C.G. D.E.M. Raymundo Pedro Morales Ángeles, se presentó la Estrategia Nacional de Seguridad a los quintanarroenses que contempla cuatro ejes: Atención a las Causas, Consolidación de la Guardia Nacional, Fortalecimiento de Inteligencia e Investigación y Coordinación Absoluta en el Gabinete de Seguridad con las Entidades Federativas, plantea su aplicación estatal como prioridad conjunta entre gobiernos y poderes del estado.
En el Complejo de Seguridad C5 de Cancún, el secretario García Harfuch explicó que la Estrategia Nacional de Seguridad tiene como objetivos la disminución de la incidencia de homicidios dolosos vinculados a la delincuencia organizada y delitos de alto impacto, como la extorsión, el secuestro, robo con violencia en vías generales de comunicación.
Neutralizar generadores de violencia y redes criminales con atención a zonas de alta incidencia delictiva y reforzar la detención de los principales generadores de violencia en cada entidad; mejorar el diálogo con los sectores de la sociedad para lograr la pacificación del país.
Sin embargo la situación de seguridad, especialmente en la Riviera Maya, sigue siendo crítica. Entre junio de 2023 y septiembre del año pasado, se registraron 12,772 expedientes por robos y 179 casos de extorsión. En lo que va del 2025, ya se han reportado 109 casos de extorsión.
Además, los homicidios dolosos han aumentado en el estado, con decenas de ejecuciones en Cancún, Playa del Carmen Tulum y Chetumal, muchos de ellos con signos de tortura. La violencia en el sur del estado ha llegado a niveles críticos, con ataques directos y cuerpos abandonados en paradores turísticos.
De acuerdo con el informe del SESNSP, los casos más frecuentes en Quintana Roo incluyen homicidios dolosos, con 65 casos registrados en enero y febrero, un dato que mantiene a la entidad dentro de las zonas con alta incidencia en crímenes de alto impacto.
En cuanto a lesiones dolosas, se reportaron 484 incidentes, reflejando la constante problemática de la violencia en diversas situaciones, tanto en el ámbito público como privado; el robo es otra de las principales preocupaciones en el estado, con mil 973 casos denunciados en este periodo. Dentro de esta categoría, el hurto a casa-habitación tuvo un total de 189 incidentes, lo que evidencia la vulnerabilidad de los hogares ante la delincuencia.
Por otro lado, el atraco de vehículos también muestra cifras alarmantes, con 454 casos reportados, de los que, al menos 20 fueron con violencia, incrementando la sensación de inseguridad entre los ciudadanos. Se registra un promedio de ocho al día.
La violencia familiar sigue siendo un problema significativo en Quintana Roo, con mil 143 reportes en los primeros dos meses del año. Este delito refleja una problemática social de fondo, que no sólo afecta a las víctimas directas, sino que también repercute en el entorno comunitario y en la percepción de seguridad en los hogares.
A pesar de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad, la percepción de intranquilidad sigue siendo alta entre los ciudadanos. La exigencia de mayor presencia policiaca en las calles, mejores mecanismos de prevención del delito y una respuesta más eficaz ante las denuncias sigue siendo un clamor constante, debido a los hechos de alto impacto ocurridos a plena hora pico en lugares públicos.
La semana que concluyó, el secretario de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo, Julio César Gómez Torres, presentó un informe de seguridad del 10 al 16 de marzo de 2025, destacando 671 personas detenidas, 19 por delitos contra la salud, ocho por encubrimiento y una por homicidio. También se aseguraron armas, cartuchos, cargadores y 47,857 dosis de narcóticos.
En el contexto de la violencia, se informó que las motocicletas ocupan el primer lugar en ser usadas para delinquir en donde la mayoría son unidades robadas y es uno de los delitos más comunes. En 2024, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, estimó que la tasa de víctimas de este delito fue de 22 mil 592 hombres y 21 mil 776 mujeres, por cada 100 mil habitantes.
De acuerdo con datos del SEESNSP, en enero de 2025 se registraron 230 robos de motocicletas en Quintana Roo, de los cuales, 136 se cometieron en Cancún, más del 50 por ciento, además, de este porcentaje 128 fueron atracos sin violencia.
A pesar de estos esfuerzos, tanto federales como estatales, la violencia continúa en ascenso, con ataques a instalaciones, enfrentamientos armados entre grupos delictivos y fuerzas de seguridad. Los grupos criminales siguen dejado cuerpos abandonados en puntos estratégicos, enviando mensajes de impunidad y para acabar, la cereza del pastel es el anuncio del Departamento de Estado de los Estados Unidos que alerta a sus ciudadanos a tener precauciones extremas en las ciudades de Cancún, Playa del Carmen y Tulum.
El único que ha levantado la voz para alertar que la violencia está acabando con el destino turístico fue Jesús Almaguer, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, quien advirtió que Cancún experimenta una drástica reducción en la llegada de turistas del receso de primavera, un segmento clave para el sector terciario en el Caribe mexicano, principalmente por la violencia que golpea a la entidad y que de recibir hasta 120 mil estudiantes en su mejor época, ahora la cifra oscila entre 30 mil y 35 mil, según estimaciones de hoteleros y operadores turísticos.