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DE ALTO NIVEL
Antonio Caraveo Maldonado

El tiro. El ingreso del gobernador Javier May al hospital Ángeles, no era un escándalo. Lo convirtieron en uno. Es un ser humano y también se enferma.

Debió emitirse un comunicado de manera inmediata sobre la salud del inquilino de Palacio de Gobierno y no dejarlo al aire. Al quedar el vacío, el morbo creció en las benditas redes sociales.

En el primer comunicado oficial: corroboró su ingreso al hospital Ángeles; en el segundo, desapareció nombre del nosocomio y lo sustituyeron por “instalaciones hospitalarias”.

A las 10:32 horas, en sus redes, el gobernador confirmó lo trascendido: “A quienes se han preocupado por mi estado de salud, les comparto que me encuentro bien, por la mañana tuve una molestia abdominal, razón por la cual fui atendido a tiempo y ya me estoy recuperando…”

Las críticas al mandatario tabasqueño, es una factura generada por Andrés Manuel López, quien durante años cuestionó a funcionarios de los gobiernos priista y panistas, de utilizar los servicios privado y no los del gobierno. Y de paso, elevó la narrativa: de contar con un sistema servicio médico “mejor que el de Dinamarca”.

En la era de los conservadores, muchos funcionarios utilizaron los servicios de los hospitales públicos, así como para sus hijos, el hospital del Niño “Rodolfo Nieto”. El profesionalismo del cuerpo médico era reconocido en el país, y sin la angustia por la falta de medicamentos.
En los tiempos estelares de la 4T, los funcionarios morenistas no les da confianza los hospitales públicos. Es la terca realidad.

DE BAJADA

a) La austeridad republicana en el gobierno federal asfixia al menos a tres dependencias. El Registró Agrario Nacional (RAN), Procuraduría Agraria y Sedatu, desde hace cinco meses dejaron de recibir recursos para pago de renta e insumos. El impacto es directo a empleados y usuarios -principalmente ejidatarios-. Los burócratas deben llevar papel de baño, jabón y agua. Están refugiados en inmuebles de los gobiernos estatales, casi todos en pésima condiciones, según denunciaron los trabajadores.

b) Las tres dependencias operan prácticamente sin gasolina. Apenas tienen entre 10 y 15 mil pesos por entidad para el combustible, dividido para 20 y 25 vehículos y poder trasladarse a las comunidades para presidir asambleas; es decir, apenas unos litros, por unidad.

c) También los empleados federales tienen otra tarea ajena a su trabajo, al ser obligados a ir recorridos del gobernador, así como también tienen la encomienda de ir a recibir a los indocumentados a los aeropuertos, según sea el caso.

d) Debido al episodio de salud del gobernador May, se esperaba ver el apretón de manos con Raúl Ojeda, titular de la Unidad de Responsabilidad en Pemex Exploración y Producción. Sigue latente los odios jarochos.

e) No hay indicio del gobierno federal, de reglamentar el uso de las redes sociales en el país para los menores de edad. Mientras países como Australia e Inglaterra, avanzan en ello. Los legisladores, sobre todo, los de Morena, tampoco dan señales.

f) Puede leerme también en el portal de Panorama sin reservas o escuchar nuestros comentarios con Roberto Carrera y Alex Huerta, en el cuadrante de 6:20 AM. En X: AntonioCaraveo4; Mail:caraveo20162016@outlook.com


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