Donde hay foto hay mensaje… ¿y gestión?
El Gato Maya 🐾
Mire usted… en política hay dos tipos de fotos: las que se toman por recuerdo… y las que se suben por estrategia.
Y la del alcalde de Tulum, Diego Castañón, con el diputado Ricardo Monreal claramente no es para el álbum familiar.
No, no, no…
Esta viene con guion.
“Gran amigo y aliado”, dice el texto que acompaña a su publicación en Facebook.
¡Ah caray… !
Porque en política nadie regala esas palabras. Cuando alguien dice “amigo”, lo que realmente está diciendo es: aquí hay línea, aquí hay conexión, aquí hay juego.
Y luego viene la joya:
“tocando las puertas necesarias”
Este gato, que ya ha visto más puertas que portero de vecindad, traduce: tengo acceso… o al menos quiero que crean que lo tengo.
Porque una cosa es tocar…
y otra muy distinta es que te abran.
La foto, claro, está bien planchadita: sonrisa, apretón de manos, fondo institucional, todo en orden.
Nada improvisado.
Nada inocente.
Esto no es coincidencia… es posicionamiento con filtro.
Y aquí es donde este gato se baja del tejado y se pone incómodo:
¿A qué fue exactamente esa reunión?
¿A gestionar algo concreto… o a dejar constancia de que “ahí se estuvo”?
Porque eso de “compartir visiones sobre el futuro de Tulum” suena muy bonito… pero también suena a esas frases que sirven para todo… y no comprometen a nada.
Mire, no es que esté mal tomarse la foto.
Lo preocupante es cuando la foto sustituye al resultado.
Porque últimamente hay políticos que creen que gobernar es aparecer: si no hay imagen, no pasó; y si hay imagen… ya cuenta como logro.
Y no.
La foto no pavimenta calles.
La foto no resuelve servicios.
La foto no transforma municipios.
La foto… apenas sugiere.
Y este gato, metiche pero no ingenuo, deja la pregunta rascando la puerta:
Si tan buena fue la plática, si tan fuerte es la alianza, si tan abiertas están las puertas…
¿qué se trajo Tulum de regreso además de la selfie?
