KTXRFGHFF5B3DATKAGJB77B6R4

CAMPECHE | INAH informó este 22 de junio el hallazgo de Minanbé, una ciudad maya intacta al norte de la Reserva de la Biosfera Calakmul, en Campeche, cuyo nombre significa “no hay camino” y cuya concentración de monumentos sugiere que ocupó un lugar de jerarquía regional durante el Clásico Tardío y el Clásico Terminal.

Todo indica que durante más de mil años, la ciudad ahora llamada Minanbé no ha sido vista ni tocada por seres humanos. Se encuentra tan alejada de cualquier camino o vereda en la Reserva de la Biosfera Calakmul, en Campeche, que el equipo de arqueólogos la llamó con la locución en maya yucateco que significa literalmente “no hay camino”.

Para Ivan Šprajc, del Centro de Investigación de la Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias, la inexistencia de “callejones” –como llaman los exploradores de la zona a los caminos de tierra abiertos para la explotación maderera décadas atrás, y que han servido de guías para llegar a otros sitios–, era buena señal.

“En comparación de otros lugares en los que hicimos recorridos de superficie, aquí el acceso resultó mucho más difícil; sin embargo, en los últimos tres años, es el primero que encontramos intacto, no hay ‘calas’ de saqueo”, comenta Šprajc en un comunicado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) publicado este lunes.

Las calas de saqueo son excavaciones o agujeros clandestinos que los saqueadores abren para robar piezas de valor histórico y, lamentablemente, son tan comunes en los sitios arqueológicos que el investigador esloveno comenta que no encontrarlos “fue un descubrimiento, una gran sorpresa que nos llevamos”.

También explica que los integrantes del equipo eligieron el nombre de Minanbé, “que proviene del maya yucateco (mina’an, ‘no hay’, y be, ‘camino’). Así, seguimos la tradición en la arqueología maya de denominar algunos sitios según alguna característica del lugar o en alusión a las circunstancias del descubrimiento”.

Una estructura principal es un templo piramidal de más de 13 metros con rasgos del estilo Río Bec, como mampostería fina y una escalinata empinada. Crédito: X/@INAHmx

15 hectáreas con plazas, terrazas y canales
Šprajc explica, en un video del INAH que Minanbé fue uno de los asentamientos que detectada desde el aire por medio de la tecnología de escaneo láser aerotransportado llamada LiDAR, por el inglés para Detección y Medición de Distancias Mediante Imágenes Láser.

Los arqueólogos y los trabajadores de la comunidad de Constitución que participaron en la exploración abrieron brecha a filo de machete a lo largo de cinco kilómetros, para avanzar en cuatrimotos; sin embargo, aun así, después tienen que caminar a pie una distancia similar para llegar al sitio.

El equipo arqueológico hizo el reconocimiento del lugar, equiparando las imágenes LiDAR, que mostraban un asentamiento de 15 hectáreas bajo la capa forestal, con la verificación a ras de suelo. Así encontraron de un núcleo urbano, con plazas rodeadas de edificios palaciegos y religiosos, terrazas y humedales con canalizaciones hidráulicas.

Minanbé conserva un núcleo urbano con plazas, edificios palaciegos y religiosos, además de terrazas y humedales con canalizaciones hidráulicas, según el reconocimiento del INAH. Crédito: INAH

Con este hallazgo, Šprajc culmina tres décadas de su proyecto dedicado al reconocimiento de las Tierras Bajas Mayas Centrales, un paisaje arqueológico que fue el hábitat de entre de nueve y 11 millones de personas, durante el periodo Clásico Tardío (entre los años 600 y 900 dC).

El descubrimiento de Minanbé concuerda con el panorama regional: una zona extensamente modificada con fines agrícolas hacía su apogeo, en el periodo Clásico Tardío, la cual debió tener cierta jerarquía ligada con esta producción y la comercialización de los excedentes, concluye Ivan Šprajc.

Sin embargo, abre otras incógnitas, como la posible incursión de grupos venidos del norte de la península de Yucatán que, en una época posterior, pero cercana, llegaron con la intención de alterar el discurso de poder de la ciudad abandonada.

El arqueólogo Ivan Šprajc encabezó el equipo y cerró tres décadas de reconocimiento de las Tierras Bajas Mayas Centrales. Crédito: X/@INAHmx


Siguenos en
Google News
Google News

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *