Sheinbaum carga contra la “ambición desnuda del poder” y deja solo a Rocha Moya: el cisma en Morena ya es público
Tras el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, Sheinbaum publicó un mensaje sobre los límites del poder y advirtió que ningún interés personal está por encima del pueblo y la Nación
CDMX | REDACCIÓN | La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo publicó este sábado un mensaje en su cuenta de X en el que afirmó que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación” y criticó la “ambición desnuda del poder por el poder”. Aunque no mencionó nombres, el posicionamiento se produjo un día después del sorpresivo regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y en medio de un abierto deslinde de la dirigencia nacional de Morena, de la Secretaría de Gobernación y de legisladores de la Cuarta Transformación.
El mensaje de Sheinbaum señala que “el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia”. Agrega que México “merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna” y que “el Pueblo no está para alimentar ambiciones personales”. La mandataria confirmó a reporteros que se enteró del regreso de Rocha Moya a través de redes sociales, que no fue informada previamente y que abordará el tema el próximo lunes.
La presidenta había guardado silencio sobre Rocha Moya pues este viernes 21 estuvo ausente de la conferencia mañanera por enfermedad, hecho que coincidió con el regreso de Rocha Moya al Palacio de Gobierno de Sinaloa.
Según se dio a conocer, la presidenta no encabezó la conferencia debido a que amaneció con “gripa muy fuerte, tos y fiebre” y explicó que sus médicos le recomendaron reposo.
Mientras Sheinbaum permanecía ausente de la conferencia, Rocha Moya anunció su reincorporación a la gubernatura después de 112 días de licencia. El mandatario había solicitado separarse temporalmente del cargo el 1 de mayo, después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo señalara, junto con otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. Rocha ha rechazado las acusaciones.
Ahora con su mensaje en la red social X la presidenta dejó clara su postura y aunque no aludió a Rocha no hay ninguna otra coyuntura política de por medio.
El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa de presuntos vínculos con la facción Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, a la que señaló de tráfico de drogas a cambio de apoyo político y sobornos. Dos días después, el 1 de mayo, el gobernador solicitó licencia temporal al Congreso local, argumentando que no quería interferir en las investigaciones y que se sometería a ellas “como ciudadano llano”, renunciando temporalmente al fuero constitucional.
Yeraldine Bonilla asumió como gobernadora interina y tras 112 días, el 21 de agosto Rocha Moya anunció en redes sociales su reincorporación. Aseguró que la Fiscalía General de la República (FGR) había informado que “no existen los mínimos elementos de prueba” en su contra y que regresa “con la frente limpia y en alto” para cumplir el mandato hasta el 31 de octubre de 2027. En su mensaje reconoció el liderazgo de Sheinbaum y la presentó como defensora de la soberanía nacional frente a “intereses extranjeros” y la “ultraderecha”.
La reacción del partido en el poder y del gobierno federal fue de distanciamiento inmediato. El Comité Ejecutivo Nacional de Morena, encabezado por Ariadna Montiel, emitió un comunicado en el que señaló que “esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador” y se deslindó formalmente de ella. La Secretaría de Gobernación, a cargo de Rosa Icela Rodríguez, aclaró que el regreso fue una “determinación de carácter personal”.
Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena en el Senado, pidió abiertamente que Rocha Moya volviera a solicitar licencia, argumentando que “no hay condiciones para su regreso”. Legisladores federales y gobernadores de la 4T cerraron filas en torno a la presidenta y marcaron distancia.
Algunos analistas interpretan el episodio como un síntoma de fricciones internas en Morena, entre sectores alineados con el liderazgo de Sheinbaum y grupos más radicales o cercanos al expresidente Andrés Manuel López Obrador, de quien Rocha Moya es considerado un cuadro histórico y consejero nacional fundador del partido.
El regreso de Rocha Moya le restituye el fuero constitucional, lo que complica eventuales acciones de la FGR mientras las investigaciones continúan abiertas tanto en México como en Estados Unidos, que no ha retirado sus acusaciones ni ha entregado, según el gobierno mexicano, las pruebas completas solicitadas.
El episodio también tensiona la relación bilateral y pone a prueba la disciplina interna de Morena en el segundo año del gobierno de Sheinbaum.Hasta el momento, ni la FGR ni la Casa Blanca han emitido nuevos pronunciamientos formales sobre el caso. La presidenta se ha reservado un posicionamiento más detallado para la próxima semana.
