Justicia popular: habitantes de Ostuacán, Chiapas linchan hasta la muerte a presunto feminicida de abuela y nieta tras el crimen que conmocionó a Tanchichal
OSTUACÁN, Chiapas | La rabia acumulada por el brutal asesinato de Mirian Cruz Alpuche, de 47 años, y su nieta Ariana Scarlet, de apenas 12, explotó la noche del sábado en este municipio del norte de Chiapas. Cientos de habitantes interceptaron una camioneta oficial de la Fiscalía General del Estado, resguardada por elementos de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, bajaron a la fuerza a dos hombres detenidos como presuntos responsables del doble feminicidio y los agredieron de manera colectiva. Uno de ellos murió a causa de la violencia extrema a la que fue sometido; el segundo quedó malherido y fue rescatado con vida por las autoridades.
Los hechos ocurrieron en el centro del municipio, donde una multitud rodeó los vehículos oficiales hasta lograr bajar a los detenidos. Videos que circularon después muestran a decenas de personas golpeándolos. La tensión se mantuvo alta: vecinos exigían justicia y cuestionaban lo que consideraron dilación de las autoridades tanto para localizar los cuerpos como para detener a los sospechosos.
Horas antes, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar había informado en su cuenta de Facebook que dos presuntos responsables ya se encontraban detenidos. Destacó que las autoridades de impartición de justicia habían actuado “con sigilo y discreción”. Más tarde, ante el creciente clima de movilización, el mandatario emitió un nuevo llamado a la población: pidió no hacer “justicia por propia mano”, advirtió que esa vía solo generaría más dolor y consecuencias legales, incluso para personas inocentes, y urgió a confiar en las instituciones.
Antecedentes del crimen
Según la información preliminar, el domingo 19 de octubre Mirian y su nieta salieron de su casa en la localidad de Tanchichal para revisar una vaca en un rancho cercano. Desde ese momento la familia perdió todo contacto con ellas.

Dos días después se halló el cuerpo de la abuela: envuelto en bolsas de plástico y una lona, con evidentes signos de violencia. La comunidad de Ostuacán inició entonces una búsqueda por su cuenta. Posteriormente se sumaron elementos de Protección Civil y de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, apoyados por binomios caninos. El cuerpo de la menor Ariana Scarlet fue localizado apenas el viernes 23 de octubre.
Las autoridades investigan ambos homicidios bajo la figura de feminicidio. Reportes indican que las víctimas fueron abusadas sexualmente antes de ser asesinadas con extrema brutalidad.

Feminicidios a la alza
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Chiapas acumula al menos 30 víctimas de feminicidio entre enero y la fecha del reporte, lo que coloca a la entidad entre las cinco más letales para las mujeres en el país.
La detención de los dos sospechosos generó expectativas entre los habitantes, que demandaban respuestas claras por el crimen que sacudió a Tanchichal. Sin embargo, una detención no equivale a una sentencia. La identidad de los detenidos, el grado de su probable participación y las circunstancias exactas de los hechos deberán ser esclarecidos por las autoridades competentes a través del debido proceso.

Hasta el momento de los reportes iniciales, no se contaba con información oficial suficiente que confirmara de manera definitiva el estado de salud del segundo hombre ni que estableciera con certeza su vinculación con los feminicidios. El episodio dejó al municipio en un escenario de alta tensión social y puso a las autoridades ante el desafío de restablecer el orden sin agravar el conflicto.
El gobernador reiteró su llamado a la calma y a permitir que las investigaciones avancen. La comunidad, por su parte, mantiene la exigencia de justicia efectiva por la muerte de Mirian Cruz y su nieta de 12 años.
