UJAT, 68 años: la universidad que nació del Instituto Juárez y sigue siendo el corazón educativo y cultural de Tabasco
VILLAHERMOSA | La Universidad Juárez Autónoma de Tabasco llega a su 68 aniversario no como un simple aniversario institucional, sino como la continuación de una herencia educativa que se remonta al siglo XIX y que ha marcado de manera decisiva la historia social y cultural del estado. Sus raíces se encuentran en las gestiones iniciadas en 1861 para establecer la enseñanza profesional en la entidad, un propósito que se materializó el 1 de enero de 1879 con la apertura del Instituto Juárez, bajo la dirección de Manuel Sánchez Mármol. El 20 de noviembre de 1958 aquella institución se transformó en la Universidad Juárez de Tabasco y, en diciembre de 1966, obtuvo su autonomía, condición indispensable para el ejercicio pleno de la libertad académica y el desarrollo del pensamiento crítico.
Esta trayectoria explica por qué los aniversarios universitarios trascienden las ceremonias oficiales. Representan una oportunidad para reforzar el sentido de pertenencia, recuperar los acontecimientos que forman parte de la memoria colectiva y recordar que la educación pública ha sido uno de los instrumentos más poderosos de movilidad social y desarrollo cultural en Tabasco. Bajo esa perspectiva, el programa conmemorativo que se desarrollará del 17 al 29 de noviembre constituye un encuentro deliberado entre distintas manifestaciones del conocimiento y la sensibilidad humana. Literatura, música, danza, artes visuales, investigación científica, historia y deporte compartirán espacios, convocando tanto a la comunidad universitaria como a la sociedad tabasqueña.
La palabra escrita ocupará un lugar central. Poetas de México, Cuba, Colombia, Honduras, Chile, Perú e Italia participarán en recitales y encuentros literarios que permitirán reconocer la diversidad de voces y experiencias del mundo iberoamericano. La presentación de Espejo de agua, muestra de poesía y narrativa iberoamericana, adquiere un significado especial por tratarse de una obra colectiva surgida del diálogo entre escritores y la Universidad, en la que la traducción se convierte en puente entre lenguas y culturas. A esta celebración se sumarán presentaciones editoriales dedicadas a la memoria de los pueblos, la narrativa contemporánea, la historia regional y el conocimiento científico. El tradicional Maratón de Lectura, que en su decimoquinta edición estará dedicado a Las aventuras de Pinocho, recordará que los libros siguen siendo una de las herramientas más eficaces para despertar la imaginación, desarrollar la sensibilidad y estimular el pensamiento.
La música ofrecerá otro de los grandes espacios de encuentro. La presencia del violonchelista Carlos Prieto, figura reconocida de la interpretación musical mexicana, y del trovador cubano Alfonso Llorens permitirá disfrutar expresiones artísticas de distintas tradiciones. A ellos se sumarán la Big Band Juchimán, los grupos de danza folclórica, los ensambles universitarios y otras propuestas escénicas que demuestran cómo la cultura establece vínculos entre generaciones, territorios y formas de expresión.
Un momento especialmente significativo será la entrega del Juchimán de Plata 2026 a la escritora Silvia Molina, el editor Luis Hedo Gómez, el poeta Álvaro Solís y el exbeisbolista profesional Cecilio Ruiz Ferrer. La diversidad de sus trayectorias confirma una concepción amplia de la cultura, en la que encuentran reconocimiento tanto la creación literaria y la promoción editorial como las aportaciones deportivas que forman parte de la memoria y la identidad de una comunidad.
Especial importancia tendrá la exposición de imágenes y documentos históricos del Instituto Juárez y la Universidad, así como la inauguración de un videomapping en el histórico edificio del centro de Villahermosa. Ambas actividades establecerán un diálogo entre el pasado y los recursos tecnológicos del presente, permitiendo a las nuevas generaciones aproximarse a los orígenes de una institución estrechamente vinculada con el desarrollo educativo y social del estado.
Pero una universidad no vive únicamente de su pasado. Su fortaleza también se expresa en la capacidad de generar nuevos conocimientos, promover la investigación y responder a las necesidades de su entorno. De ahí la pertinencia de incorporar al aniversario encuentros sobre innovación educativa, ciencia, sustentabilidad, mediación e inteligencia artificial, además de reconocimientos al mérito académico y científico. Estas actividades recuerdan que la cultura universitaria comprende tanto las expresiones artísticas como el conocimiento que permite interpretar y transformar la realidad.
La celebración se extenderá también a los espacios de convivencia, a las actividades deportivas y a las iniciativas que acercan el patrimonio natural y cultural a las familias. La Casa Universitaria del Agua y la Casa Universitaria del Cacao y Chocolate forman parte de esa vocación de divulgación y encuentro, mediante experiencias que relacionan el aprendizaje con la biodiversidad, las tradiciones y la riqueza de Tabasco.
A 68 años de su transformación en universidad, y con casi un siglo y medio de historia educativa a sus espaldas, la UJAT no solo conmemora un aniversario: reafirma su papel como espacio de libertad intelectual, memoria colectiva y proyección de futuro para Tabasco.
