REPORTE MAYA | El gobernador Javier May Rodríguez presenta este domingo su segundo informe de gobierno con números que, en la superficie, lucen favorables. Encuestas recientes de Enkoll lo ubican con alrededor del 66 % de aprobación. Su administración reivindica avances en programas sociales, apoyos al campo y una reducción sustancial de los homicidios dolosos —cifras oficiales hablan de descensos del orden del 54 % al 68 % respecto a la base heredada de la administración anterior—. Son datos reales y merecen reconocimiento. Sin embargo, no bastan para ocultar un patrón más preocupante: la normalización de excepciones en el uso de recursos públicos y la persistencia de redes que vinculan a funcionarios con estructuras del crimen organizado.
Entre octubre de 2024 y septiembre de 2026, el gobierno estatal adjudicó 137 contratos bajo las figuras de “urgencia” o “caso fortuito”, por un monto de 428 millones de pesos. La Secretaría de Salud concentró la mayor parte: 107 contratos por 382 millones. En muchos casos, las justificaciones publicadas no describen hechos imprevisibles que impidieran una licitación competitiva, sino necesidades previsibles que cualquier administración conoce con meses de anticipación. Empresas como Priego Fumigaciones, vinculada a familiares de un subsecretario, Vicorca y otras ligadas a operadores cercanos a redes políticas nacionales recibieron montos significativos sin competencia abierta. El propio gobernador calificó los reportes de “falsos” y “mentira”, y afirmó que “se acabó la corrupción”. La documentación de ComprasMX y los registros públicos sugieren lo contrario: las excepciones se convirtieron en el mecanismo principal, no en la excepción.
El problema no es solo de contratación. Tabasco arrastra el legado de “La Barredora”, el grupo delictivo que, según investigaciones, operó con protección o complicidad de estructuras de seguridad de los gobiernos morenistas anteriores. El exsecretario de Seguridad Hernán Bermúdez Requena fue detenido en Paraguay en 2025 y enfrenta procesos. Recientemente, la Fiscalía estatal ha reportado órdenes de aprehensión relacionadas con investigaciones por corrupción, extorsión y posibles vínculos con esa organización. La Fiscalía ha abierto más de 200 carpetas contra servidores públicos en 2026. Son pasos necesarios. Pero también revelan que la infiltración no fue un episodio aislado, sino un rasgo estructural que el actual gobierno heredó y aún no ha desmantelado por completo. Mientras tanto, persisten denuncias de extorsión y cobro de piso a comerciantes, y la percepción de inseguridad en Villahermosa, aunque ha bajado, sigue siendo elevada.
En lo económico, el contraste es igualmente claro. La informalidad laboral ronda el 66 % de la población ocupada, según datos del Inegi, y la tasa de desocupación se mantiene por encima del promedio nacional. La productividad asociada al petróleo no se traduce en empleos formales ni en menor pobreza laboral para la mayoría. Los programas sociales pueden explicar parte de la popularidad del gobernador, pero no sustituyen la generación de empleo de calidad ni la reducción de la vulnerabilidad económica que alimenta tanto la informalidad como la delincuencia.
Un gobierno con alta aprobación y dominio político local tiene la capacidad y la obligación— de explicar con documentos, no con descalificaciones, por qué las adjudicaciones directas se multiplicaron, por qué ciertos operadores reaparecen en contratos millonarios y qué mecanismos concretos impiden que las redes del pasado se reproduzcan en el presente. La Auditoría Superior de la Federación ya señaló anomalías por 146 millones de pesos en el ejercicio de recursos federalizados correspondientes a 2024. Esos hallazgos no son novelas.
Tabasco no necesita más informes de logros selectivos. Necesita que la transparencia deje de ser un eslogan y se convierta en la regla. Los ciudadanos que respaldan al gobernador merecen saber si el dinero público se administra con la misma disciplina que se predica. La popularidad puede durar un sexenio. La opacidad y la colusión, cuando se normalizan, duran mucho más.
