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CDMX | Un año después del aseguramiento de dos “huachibuques” en Tampico, las autoridades aún no hallan a José Isabel Murguía Santiago, apodado “El Choko”, quien es considerado el artífice de la red que operaba estos ilícitos.

Casi todas las operaciones a gran escala de huachicol fiscal tienen un común denominador desde el sexenio pasado: la figura de “El Choko”, cuyo hermano, José Ascensión Murguía Santiago, está preso por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El hermano de José Ascensión —exalcalde de Teuchitlán, Jalisco, hoy procesado— es señalado como el gran participante del contrabando de combustibles a través de las empresas Mefra Fletes e Impulsora de Productos Sustentables, según las investigaciones federales. En la primera, Murguía tiene como socio a Eric Daniel Delgadillo, fichado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos como lavador de dinero proveniente del tráfico de drogas.

PROTECCIÓN DE LA MARINA EN ADUANAS
Las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) apuntan a que, desde la pasada administración federal, el huachicol fiscal operó bajo el manto protector de una red delictiva encabezada por mandos de la Marina en las aduanas.

Desde 2019 a la fecha, el Gobierno federal ha detectado cinco grandes desembarques de huachicol fiscal que, en conjunto, suman 57.8 millones de litros de hidrocarburos. De estos, 42.8 millones corresponden a cuatro operaciones en las que participaron las empresas de “El Choko”.

El mayor contrabando registrado ocurrió entre el 4 y el 18 de octubre de 2019, introduciendo al país 21 millones 570 mil litros de diésel a través de Tuxpan.

Mefra Fletes está relacionada con cuatro megacargamentos asegurados en marzo de 2025 en los puertos de Tampico (días 10, 12 y 19), Ensenada (día 27) y Altamira (día 29).

DENUNCIA ANÓNIMA DESTAPA CONTRABANDO
Una denuncia anónima de un funcionario de Aduanas aseguró que en los barcos Challenge Procyon y High Challenge, que traficaban el combustible, también se contrabandeaban armas largas, granadas y lanzagranadas.

Sin embargo, en los operativos de marzo de 2025, las autoridades federales solo hallaron armamento menor. Según el expediente de la FGR, en el interior del Challenge Procyon se aseguraron únicamente una pistola calibre .40 Smith & Wesson, una pistola calibre .380 semiautomática, tres cargadores y cartuchos diversos.

Asimismo, en un inmueble de Altamira, Tamaulipas, utilizado para almacenar el combustible descargado de dicha embarcación, la Fiscalía incautó 47 cartuchos adicionales calibre .223 REM. Reforma


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