México y EU decapitan al CJNG: abaten a ‘El Mencho” y se incendia el país
CDMX | La Secretaría de Defensa ha confirmado este domingo que colaboró con Estados Unidos en el operativo contra El Mencho, el líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). “Para la ejecución de esta operación, además de los trabajos de inteligencia militar central, dentro del marco de coordinación y cooperación bilateral con los Estados Unidos de América, se contó con información complementaria por parte de las autoridades de ese país”, se lee en el comunicado emitido por la dependencia federal. Nemesio Oseguera, el criminal más buscado del mundo, fue abatido junto a otros seis integrantes del CJNG en una operación que ha dejado también tres militares heridos en Tapalpa, Jalisco.
“Nuestro reconocimiento al Ejército Mexicano y Fuerza Aérea“, ha escrito el zar de Seguridad de México, Omar García Harfuch. También Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, ha celebrado la noticia: ”Los buenos somos más que los malos. Felicidades a las fuerzas de orden público de la gran nación mexicana”. Las tropas del Ejército y la Guardia Nacional se están concentrando ahora en Jalisco y en los Estados aledaños para “reforzar la seguridad”, después de registrarse una ola de violencia por la operación contra el narco.
El Mencho era el objetivo prioritario de México y Estados Unidos. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el Gobierno de Claudia Sheinbaum había ido escalando los arrestos y operativos contra criminales clave para su vecino del norte, pero ninguno de ellos se comparaba con el líder del CJNG. La DEA, la agencia antidrogas estadounidense, había llegado a ofrecer 15 millones de dólares de recompensa por información que pudiera llevar a su captura.
Este domingo, aviones del Ejército mexicano llegaron a Tapalpa, en la sierra de Jalisco, con la misión de llevárselo. “Durante esta operación, personal militar fue atacado, por lo que en defensa de su integridad repelieron la agresión, resultando cuatro integrantes del grupo delictivo CJNG fallecidos en el lugar y tres heridos de gravedad, quienes perdieron la vida durante su traslado vía aérea a la Ciudad de México; entre estos últimos se encuentra Ruben ‘N’, alias El Mencho”, ha apuntado la Secretaría de Defensa.

LE PISBAN LOS TALONES
En el último año y medio, el cerco sobre El Mencho se había estrechado. Por un lado, en septiembre de 2024, la justicia de Estados Unidos condenaba a cadena perpetua a Rubén Oseguera González, alias El Menchito, hijo del Mencho, por tráfico de drogas y portación de armas de fuego. En agosto de 2025, en una de las entregas masivas de capos, México enviaba a Estados Unidos a uno de sus viejos socios Abigael González, alias El Cuini, presunto cerebro financiero del grupo criminal. Y un mes después, la DEA anunciaba que había detenido en una semana a 670 presuntos integrantes del cartel que estaban en EE UU. “La DEA ataca al CJNG como lo que es, una organización terrorista en todos los niveles”, decía entonces el administrador de la DEA, Terrance Cole, que añadía: “La DEA se compromete a desmantelar las redes de control y distribución del CJNG y a continuar la búsqueda de su cofundador y líder, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes”. Este domingo la búsqueda ha terminado.
Había apenas tres fotos de él. Todas eran los típicos retratos de las fichas de la DEA (la Agencia antidrogas de Estados Unidos) y fueron tomadas a principios de los años noventa. Primero le cazaron con algo de marihuana. Luego, vendiendo heroína a policías encubiertos en un bar de San Francisco. Tenía poco más de 20 años y se dedicaba a entrar de mojado (sin papeles) a Estados Unidos, lo detenían y lo deportaban. Siempre encontraba la manera de volver a cruzar. Pero tras cumplir unos años de condena decidió quedarse en México. A partir de ahí, ya no hay más fotos de una carrera criminal que llevaría a Nemesio Oseguera Cervantes a convertirse en el capo de la mafia más poderosa, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que revolucionó el negocio más allá de la droga —extorsión, robos, trata de migrantes— con tentáculos por todo el país y buena parte de Estados Unidos, capaz de asesinar a jueces, políticos y militares, paralizar ciudades enteras, contratar mercenarios extranjeros y derribar a cañonazos helicópteros del Ejército. El Mencho, muerto este domingo en un operativo policial, era el objetivo número uno de México y el capo más buscado por Estados Unidos.

La historia del Mencho empieza siguiendo los patrones del narcotráfico mexicano. Hijo, como tantos otros, de una familia pobre de campesinos en Michoacán, tierra de amapola y marihuana, tras sus peripecias de joven al otro lado de la frontera, comienza su ascenso desde abajo, como un simple sicario a sueldo de una de las facciones asociadas al Cartel de Sinaloa, la nave nodriza del narcotráfico mexicano. Con una mezcla de traiciones y alianzas estratégicas, en 2009 vende a su jefe en el llamado Cartel del Milenio para ganarse el favor de uno de los capos de Sinaloa y colocarse como uno de sus hombres de confianza. Así nace en 2010 el Cartel Jalisco Nueva Generación, como uno de los brazos armados de la mafia sinaloense.
Un año después llega su carta de presentación más mediática. El 20 de septiembre de 2011, a las cinco de la tarde, seis furgonetas cortaron el tráfico en la carretera de Boca del Río, una de las zonas turísticas más populares de Veracruz. Abrieron las compuertas y colocaron sobre el asfalto 35 cadáveres. Eran supuestamente miembros de Los Zetas, un sanguinario grupo formado por exmilitares de élite que en aquel entonces estaban en guerra contra Sinaloa. El golpe le valió el apodo de los matazetas.
La alianza con Sinaloa no duró mucho. Tras la muerte de su jefe, Ignacio Coronel, en un operativo policial, acusan otra vez al Mencho de traición, cimentando su fama de ser un tipo frío, calculador y, sobre todo discreto, alejado del lujo y la ostentación que han acabado precipitando la caída de tantos capos. Los informes policiales subrayan en el crecimiento de la mafia del Mencho su astucia para aprovechar los huecos que iban dejando los carteles más clásicos. Mientras los gobiernos de turno desde hace 20 años se centraban en Sinaloa, los Zetas o los Templarios, la gente de Mencho fue ocupando esos espacios y aprendiendo las lecciones de los capos caídos.
De los viejos hampones del Pacífico aprende la importancia del poder de negociación y de tejer redes de complicidad con los políticos. De los Zetas, fundadores del narcoterrorismo, la violencia extrema como, precisamente, carta de negociación. De sus vecinos en Michoacán, la expansión hacia nuevas drogas sintéticas, sobre todo, la metanfetamina. Y, sobre todo, se inventó una nueva fórmula, la de una mafia moderna y descentralizada que funciona como una especie de franquicia, una marca alejada de los códigos viejos del hampa, que se dedicaban a la droga y dejaban fuera la extorsión y el secuestro de la población.

La caída de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, el narcotraficante más buscado y líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, soliviantó al Estado mexicano con una sucesión de bloqueos de carretera, quema de vehículos y picos de violencia a raíz de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad federales con los grupos violentos y armados en el operativo para alcanzar al Mencho. En el caso de Jalisco, el Gobierno del Estado pidió a los ciudadanos que se queden en sus hogares, suspendió el servicio de transporte público, las clases presenciales para el día de mañana y los eventos masivos, ante las acciones que pueden poner en peligro a la población. Los gobiernos de los estados colindantes con Jalisco, e incluso de otras regiones como Puebla, Sinaloa y Estado de México, han instalado mesas de seguridad y emitido alertas ante el riesgo de que se propague la violencia.
Las imágenes de caos que han inundado las redes sociales recordaban al episodio conocido como Culiacanazo, cuando, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, se detuvo a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, para posteriormente liberarlo ante el terror que sembró el Cartel de Sinaloa en la capital de ese Estado. Las más impactantes de este domingo llegaron desde Puerto Vallarta y desde Guadalajara, concretamente del aeropuerto. Aunque las autoridades se apresuraron a decir que en ningún momento estuvieron cerradas las terminales, varias aerolíneas nacionales e internacionales han decidido cancelar los vuelos hasta que se pueda garantizar la seguridad de los pasajeros.
En un primer reporte oficial, el Ejército mexicano ha confirmado que El Mencho y otros tres delincuentes fueron heridos de gravedad en el operativo en Tepalpa, quienes habrían muerto durante su traslado a la Ciudad de México. Según el parte oficial, tres elementos del Ejército resultaron heridos. Ante la violencia generada en varios estados, elementos de la Guardia Nacional y del Ejército han sido desplegados principalmente en el centro del país.
Las imágenes de Puerto Vallarta con densas columnas de humo fluyen por todos lados junto con escenas de miedo y terror en sitios como el Aeropuerto Internacional de Guadalajara y terminales de autobuses ante el ruido de detonaciones y disparos. Una sucesión de vías urbanas y carreteras están interrumpidas por narcobloqueos desde primera hora de la mañana. Lo que comenzó en Tapalpa, un municipio rural al sur de Jalisco, y en el área metropolitana de Guadalajara y de Puerto Vallarta -destinos turísticos nacionales-, se ha extendido a los Estados de Michoacán, Nayarit, Guanajuato, Colima, Baja California y Tamaulipas.

Ante la confirmación de la muerte de El Mencho, las autoridades de Guanajuato y Michoacán han alertado a la población por la quema de comercios y farmacias, y los enfrentamientos entre hombres armados y las fuerzas policiales. En el exterior del Country Club de Tapalpa hubo una balacera mientras un helicóptero estaba en el lugar. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes emitió alerta por incidentes en las carreteras de seis estados y pidió a los conductores buscar vías alternas.
“Les recomendamos no circular por carreteras, los sucesos violentos se han extendido a cuando menos cinco entidades federativas. Continuamos en plena coordinación con la Federación”, informó por la mañana el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus. A las 2 de la tarde, autoridades federales han informado que aún quedaban 21 bloqueos carreteros activos en Jalisco.
El estado de alerta que se ha generado al propagarse las imágenes de vehículos incendiados, hombres armados, bloqueos y población civil refugiándose, ha dado pie a que el Gabinete de Seguridad de México reaccione con notas informativas en las que asegura que tanto el aeropuerto de Guadalajara como los centros comerciales de Jalisco operan con normalidad después de haberse registrado incidentes graves, como el ataque a 20 sucursales del Banco del Bienestar. “Las actividades comerciales se desarrollan de manera regular y se refuerza la presencia en la entidad para proteger a la población”, han asegurado.

La embajada de Estados Unidos en México ha emitido una alerta a sus ciudadanos residentes en México, en la que les recomiendan evitar traslados innecesarios, extremar precauciones y mantenerse informados, principalmente en Chapala, Puerto Vallarta y Guadalajara, Jalisco; y en los estados de Guerrero, Michoacán, Tamaulipas y Nuevo León.
Desde Estados Unidos, cuyo gobierno ha redoblado las presiones sobre la Administración de Claudia Sheinbaum para atacar al crimen organizado, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, ha felicitado a las Fuerzas Armadas mexicanas por la caída del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, y ha animado al gobierno ante la reacción violenta registrada en varios estados. “No es sorprendente que los malos estén respondiendo con terror”, ha escrito en sus redes sociales.
¿Quién suena para suceder al “Mencho” en el CJNG tras ser abatido?
El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, este 22 de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco, deja sin jefe visible a la estructura criminal del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La organización, dedicada al narcotráfico y a múltiples delitos federales, pierde al hombre que concentró durante años el control de rutas, plazas y células armadas.
En un grupo que opera al margen de la ley no existe sucesión formal ni comunicado interno. El liderazgo se define por control territorial, recursos financieros y capacidad de fuego. En ese contexto, el vacío abre la puerta a una posible disputa entre mandos armados.
Autoridades de México y Estados Unidos mantienen bajo investigación a varios integrantes que cuentan con estructura propia. Entre ellos figuran familiares directos del fundador y jefes regionales señalados por tráfico de drogas, homicidios y lavado de dinero.
Sin una figura confirmada, el mando del CJNG puede recaer en quien logre imponerse dentro de la organización. Los antecedentes penales y las acusaciones vigentes marcan el perfil de los posibles aspirantes.

Hijos y entorno familiar bajo proceso
Rubén Oseguera González, “El Menchito”, hijo del fundador, cumple cadena perpetua más 30 años en Estados Unidos desde marzo de 2025. Un tribunal lo declaró culpable de conspirar para traficar cocaína y metanfetamina, además de coordinar la producción de fentanilo. Su situación carcelaria lo excluye del control directo.
Jessica Johanna Oseguera González salió de prisión en 2022 tras una condena por operaciones con recursos de procedencia ilícita. Su nombre aparece en investigaciones financieras, aunque no se le atribuye mando armado en campo.
Laisha Michelle Oseguera fue señalada en 2021 por el secuestro de elementos navales en Zapopan. No existen datos públicos que la ubiquen al frente de células, pero su vínculo directo con el fundador la mantiene dentro del entorno cercano.
Rosalinda González Valencia, esposa de Oseguera Cervantes, recuperó su libertad en febrero de 2025 tras cumplir parte de su sentencia por lavado de dinero. Antonio y Abraham Oseguera Cervantes, hermanos del líder abatido, enfrentaron detenciones por delincuencia organizada.
Juan Carlos Valencia González, “El 03”, hijastro de “El Mencho”, aparece como el familiar con mayor peso operativo. Informes de seguridad lo identifican como jefe del “Grupo Élite”, célula relacionada con enfrentamientos armados, homicidios y control violento de territorios en Jalisco.
Jefes criminales con poder armado
Además del círculo familiar, autoridades estadounidenses y mexicanas señalan a mandos regionales con capacidad para disputar la jefatura. Cada uno controla plazas estratégicas y estructuras de sicarios.
Audias Flores Silva, “El Jardinero”, fue identificado en febrero de 2026 como responsable de una red de fraude de tiempos compartidos que afectó a ciudadanos estadounidenses en Puerto Vallarta y Nayarit. Investigaciones lo vinculan con la operación de laboratorios de metanfetamina y con rutas de envío de cocaína hacia Estados Unidos.
Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”, dirige operaciones en la costa norte y la sierra occidental de Jalisco. Autoridades lo relacionan con reclutamiento forzado y con actividades en el Rancho Izaguirre, señalado como centro de adiestramiento para integrantes armados del cártel.
Ricardo Ruiz Velasco, “El RR” o “El Doble R”, encabeza células de reacción inmediata en el Bajío. Expedientes oficiales lo vinculan con homicidios, ataques contra fuerzas de seguridad y coordinación de grupos con armamento de alto calibre.
Estos mandos cuentan con recursos propios, control de rutas y lealtades armadas. En ausencia del fundador, ese poder regional puede convertirse en base para intentar asumir la dirección general.

La estructura criminal del CJNG
El CJNG surgió alrededor de 2010 tras la fragmentación del Cártel del Milenio. Desde entonces extendió operaciones en diversas entidades de México y consolidó redes internacionales de tráfico de drogas.
La organización produce y distribuye fentanilo, metanfetaminas, cocaína y heroína. También participa en extorsión, secuestro, robo de combustible, tráfico de armas y lavado de dinero.
Su estructura combina células regionales, mandos armados y operadores financieros. Las decisiones estratégicas se concentran en una cúpula que coordina territorios, alianzas y disputas con otros grupos criminales.
En 2025, el gobierno de Estados Unidos designó al CJNG como Organización Terrorista Extranjera. La muerte de su fundador deja esa estructura sin una cabeza visible y abre una etapa en la que el próximo líder puede surgir de una confrontación interna por el control del negocio ilícito.

El capo mexicano Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, pasó de ser un joven originario de una comunidad rural de Michoacán (oeste de México) a convertirse en uno de los narcotraficantes más poderosos y buscados del mundo, quien fue abatido este domingo en un operativo encabezado por fuerzas federales en el estado occidental de Jalisco.
Nacido en 1966 en Aguililla (Michoacán) Oseguera Cervantes migró a Estados Unidos en su juventud, donde fue detenido por delitos relacionados con drogas antes de ser deportado a México.
A su regreso, en los años noventa, se integró a estructuras del narcotráfico vinculadas al Cartel del Milenio, y tras la fragmentación de ese grupo criminal, encabezó la consolidación del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a inicios de la década de 2010.
Bajo su liderazgo, el CJNG se expandió rápidamente hasta tener presencia en buena parte del territorio mexicano y consolidar rutas internacionales para el tráfico de metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos.

El Mencho, un criminal sanguinario
Durante su mando, la organización fue señalada por masacres, emboscadas a autoridades y bloqueos coordinados en distintas entidades del país, y se caracterizó por su rápida expansión territorial, su capacidad financiera y el uso de violencia extrema contra grupos rivales y fuerzas de seguridad.
Entre los episodios de mayor impacto atribuidos a El Mencho destaca el atentado, en junio de 2020, contra el entonces secretario de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México (ahora Secretario de Seguridad de México), Omar García Harfuch, cuando un comando armado emboscó su vehículo en una de las principales avenidas de la Ciudad de México, dejando varios muertos y heridos.
También, se le atribuyen diversos ataques contra fuerzas federales y estatales en Jalisco y Michoacán, incluido el derribo de un helicóptero militar en 2015, así como operativos violentos y bloqueos masivos en distintos estados como respuesta a operativos de seguridad.
El grupo criminal además ha sido vinculado a múltiples masacres y a centros de operación clandestinos, incluido el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, hallado en marzo de 2025, así como propiedades aseguradas en el oeste del país señaladas como presuntos centros de adiestramiento o exterminio.
Pese a múltiples operativos en su contra durante más de una década, El Mencho logró evadir la captura hasta este domingo, cuando fue abatido durante un operativo federal en el municipio de Tapalpa, Jalisco, generando un clima de violencia en la región con distintos bloqueos de avenidas y quema de vehículos y negocios.

El abatimiento de Oseguera Cervantes representa uno de los golpes más relevantes contra el narcotráfico en los últimos años en México, comparable en dimensión a la captura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán en 2016.
Con su muerte, el CJNG pierde a su máxima cabeza y comienza una nueva etapa, en medio de dudas sobre cómo se reorganizará y qué efectos tendrá en el crimen organizado en México.
CJNG, 16 años de poder criminal a escala global
El 22 de enero de 2018, el entonces secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, hizo la primera mención oficial del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como la organización criminal de mayor dominio en el país, lo que puso fin a más de 20 años de supremacía del Cártel de Sinaloa (CDS).
“El cártel es el objetivo prioritario del Gobierno federal”, dijo el funcionario de la administración de Enrique Peña, cuando las autoridades federales atribuyeron al CJNG una escalada histórica de homicidios dolosos en 2017, que rompieron el récord de 2011.
El Dato: El grupo se ha hecho popular por dirigirse a la sociedad a través de actividades “altruistas”, como regalar despensas y prometer deshacerse de otros criminales.
En ese momento, las autoridades mexicanas reconocieron la presencia del CJNG en 22 de las 32 entidades del país.
Alcanzar este nivel a la organización liderada hasta ayer por Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, le habría tomado menos de una década, tomando en cuenta que el cártel surgió en 2010, de acuerdo con estudios y observadores de dinámicas criminales.

InSight Crime describe a la organización como “un grupo criminal transnacional que surgió del Cártel del Milenio tras una serie de asesinatos, detenciones y fracturas internas”.
En 2024, la ONG con sede en EU destacó que a pesar de la captura de algunos de sus principales líderes, el CJNG “sigue siendo una de las principales amenazas criminales de México y parece que seguirá expandiéndose”.
Ese centro de investigaciones ubica el abatimiento de uno de los antiguos líderes del CDS, Ignacio Coronel, en julio de 2010, como el hecho que desencadenó el nacimiento del CJNG. El vacío que dejó Coronel, quien daba órdenes al Cártel del Milenio (CDM), que manejó las finanzas del CDS en Jalisco y Colima, partió al CDM en dos facciones que se enfrentaron por el control del trasiego de drogas en Jalisco: La Resistencia y Los Torcidos, éstos últimos se convirtieron en el actual CJNG.
La Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) adjudica al CJNG, considerada por Washington como organización terrorista, el tráfico de fentanilo, extorsión o cobro de piso a empresas y negocios, contrabando de migrantes, robo de petróleo y minerales y el comercio de armas de fuego.
De manera reciente, el Departamento del Tesoro de EU advirtió sobre la diversificación de los negocios del Cártel Jalisco, más allá del tráfico de drogas. Apenas la semana pasada, la Oficina de Control de Bienes Extranjeros y la Unidad de Inteligencia Financiera de México identificaron una red de estafa en la Riviera Nayarit vinculada al CJNG, que vendía servicios turísticos de tiempo compartido. Alrededor de ese fraude fueron señaladas 17 empresas mexicanas.
En junio de 2020, México congeló unas dos mil cuentas bancarias y clausuró varios negocios en Jalisco, Quintana Roo y la Ciudad de México con los que el cártel lavó dinero.

INTERNACIONALIZACIÓN
Según la DEA, el grupo tiene contactos en todas las Américas, así como en Australia, China y el sudeste asiático; sin embargo, operativos internacionales recientes dan cuenta de la injerencia de este cártel en el tráfico de drogas en Europa, a través de empresas fachada de la industria de la construcción y de contactos con la mafia italiana.
En suma, la DEA ha advertido que la capacidad expansiva del CJNG en alrededor de 16 años de existencia ya alcanza a más de 40 países, con conexiones relevantes en la vecina Guatemala, donde grupos del narcotráfico local le sirven para controlar parte de la cadena de suministro del tráfico de cocaína y drogas sintéticas hacia México y Estados Unidos, en este último, con presencia probada en casi todos los 50 estados.
En México, según el monitoreo de InSightCrime, el CJNG está en prácticamente todo el país, con excepción de Sinaloa y el llamado Triángulo Dorado, histórico epicentro de producción de drogas a base de plantas, que atraviesa los estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa; sin embargo, es “actor criminal dominante” en Jalisco, Nayarit y Colima, en particular en el puerto de Manzanillo; también en Veracruz, Guanajuato, Puebla, Querétaro e Hidalgo, una zona rica en petróleo.
De acuerdo con los investigadores y con reportes del Gobierno mexicano, el CJNG también es fuerte en la Riviera Maya, las ciudades fronterizas de Tijuana y Ciudad Juárez y la región de Tierra Caliente, que abarca partes de Michoacán, Guerrero y Estado de México.
Aunque la presencia del CJNG en la capital del país es un punto de debate, el atentado contra el entonces secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, en 2020, actual encargado de la estrategia de seguridad de la Presidenta Claudia Sheinbaum, dejó patente uno de los intentos de la organización para entrar en esta metrópoli.

GRUPO SANGUINARIO.
En 2011, el CJNG reclamó la autoría de la masacre de 35 personas en Veracruz y, un mes después, las autoridades descubrieron los cuerpos de otras 30 presuntas víctimas del grupo.
En abril 2015, el CJNG emboscó y asesinó a 15 policías en Jalisco, en un hecho que ha sido descrito por los expertos en seguridad como uno los ataques más letales contra las fuerzas de seguridad en la historia moderna de México. En mayo de ese mismo año, el cártel derribó un helicóptero militar.
El CJNG estuvo implicado en ataques contra funcionarios y figuras públicas en el país. En mayo de 2018 intentó asesinar al exsecretario de Seguridad de Jalisco, Luis Carlos Nájera. En junio de 2020 atentó contra Omar García Harfuch y, en ese mismo mes, sicarios ligados a esta organización mataron a un juez de Colima que había llevado varios casos contra integrantes del cártel. En diciembre del mismo año, el CJNG fue señalado por estar detrás del homicidio del exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval y, en uno de los casos más recientes, el asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en noviembre de 2025. Con información de Agencias/Archivo Reporte Maya
