Persisten irregularidades y vacíos de información entorno a Perfect Day: Greenpeace México
Royal Caribbean señala que el proyecto se desarrollará en una zona ya impactada, por lo que no generará mayores afectaciones sobre las condiciones actuales del lugar; asegura que tampoco habrá contaminación de humedales, ambas afirmaciones de la empresa minimizan los verdaderos impactos, su magnitud y alcances reales sobre el territorio
MAHAHUAL | En el marco de la Reunión Pública de Información convocada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para discutir el megaproyecto de infraestructura turística Perfect Day, promovido por la naviera estadounidense Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo, Greenpeace México participó para presentar observaciones técnicas y reiterar la necesidad de que la autoridad ambiental evalúe con rigor los posibles impactos del
proyecto sobre los ecosistemas costeros de la región, particularmente los manglares.
Durante la sesión, organizaciones de la sociedad civil, colectivos y activistas expusieron
preocupaciones sobre la información disponible en la Manifestación de Impacto Ambiental
(MIA-R) del proyecto, señalando la necesidad de contar con mayor claridad respecto a la
ubicación precisa de las obras de infraestructura, especialmente cimentaciones profundas
y estructuras asociadas, en relación con las áreas de manglar en el sitio. De acuerdo con
la documentación del proyecto, alrededor de 17 hectáreas de manglar podrían verse
sujetas a alteraciones, mientras que otras áreas han sido señaladas como zonas de
conservación dentro del polígono del desarrollo.
Entre los puntos de alerta que Greenpeace México posicionó en esta reunión se
encuentran los siguientes:
- La MIA presentada no permite evaluar íntegramente el impacto real
La MIA presentada contiene omisiones metodológicas e inconsistencias técnicas que
impiden evaluar adecuadamente el impacto real del proyecto, y por lo tanto, la autoridad
ambiental debe revisar con extrema cautela la viabilidad de autorizarlo.
Una Manifestación de Impacto Ambiental debe proporcionar información suficiente para
entender qué ecosistemas existen, qué impactos se generarán y cómo se mitigarán. En este
caso, el estudio presenta vacíos importantes, incluyendo la omisión de mostrar con claridad
los sitios de muestreo de flora dentro del área de desmonte, así como no presentar los
cálculos estadísticos que validan el muestreo ni permiten detallar con precisión las
superficies reales de cimentación del proyecto.
En lugar de reportar superficies de cimentación, que son las que realmente determinan la
pérdida de suelo permeable, el estudio utiliza categorías como “techado” y “no techado”, lo
que dificulta entender cuánto territorio será realmente impermeabilizado. No se puede
evaluar correctamente el impacto si no se describe con claridad el proyecto. - Riesgos para el sistema kárstico y el acuífero
Mahahual se encuentra en un territorio kárstico donde la mayor parte del agua se mueve
bajo tierra. Sin embargo, el estudio presentado analiza principalmente flujos superficiales,
cuando el impacto principal ocurriría en el subsuelo. El proyecto contempla la extracción
diaria de casi 8 mil metros cúbicos de agua, así como la inyección al subsuelo de más de 4
mil metros cúbicos de agua de rechazo.
Sin embargo, en la reunión en cuestión, el promovente no presentó más información sobre
los efectos de esa inyección en el acuífero ni en el flujo hidrológico que sostiene a los
manglares. Tampoco analizó los riesgos de contaminación ni la posible alteración de los
patrones de descarga de agua subterránea. En un territorio donde el 80% de la lluvia se
infiltra, omitir el análisis hidrogeológico profundo es una deficiencia particularmente grave
. - Posibles impactos al manglar
El ecosistema más vulnerable en esta región es el manglar, que además está protegido por
la legislación ambiental mexicana. Sin embargo, el estudio intenta sostener que no existe
manglar en el área de intervención, a pesar de que se registran especies características de
este ecosistema y de que la zona presenta condiciones hidrológicas asociadas al mismo. El
proyecto podría afectar tres especies de manglar catalogadas como amenazadas por la
NOM-059-SEMARNAT-2010: mangle rojo, mangle blanco y mangle botoncillo.
Pero más allá de la remoción directa, el impacto más probable sería indirecto, a través de
cambios en el flujo de agua, compactación del suelo, iluminación nocturna, ruido y
fragmentación del hábitat. Es decir, impactos que no han sido analizados con suficiente
profundidad en la MIA y que tampoco fueron abordados por la empresa y sus representantes
durante esta reunión.
En este contexto, resultó altamente preocupante que la empresa promovente se mantenga
señalando públicamente que el manglar está dañado para justificar su alteración. La ley
también prohíbe alterar las condiciones hidrológicas que permiten la existencia del manglar,
incluyendo cambios en escurrimientos, rellenos cercanos, carreteras o infraestructura, así
como modificaciones en acuíferos y cambios en flujo de agua salobre.
Esto significa que un proyecto puede no tocar manglar directamente y aun así ser ilegal si
altera su funcionamiento ecológico. En este caso, no hay estudio técnico científico ni se
presentó información adicional que demuestre que no alterarán ese funcionamiento
ecológico. En ecosistemas costeros como Mahahual, proteger el manglar no significa sólo
evitar talarlo, sino preservar las condiciones ecológicas que lo hacen posible. - Subestimación de la biodiversidad
El estudio ambiental reporta únicamente 39 especies de fauna. Sin embargo, un análisis
potencial basado en registros regionales indica que más de 300 especies podrían estar
presentes en la zona, incluyendo decenas de especies en riesgo según la NOM-059. Esto
sugiere que el diagnóstico de fauna se basa en un muestreo insuficiente, considerando que
no se realizaron trampeos para pequeños mamíferos, ni se instalaron redes de niebla para
murciélagos. Esto significa que el impacto sobre la biodiversidad podría estar seriamente
subestimado. - Manejo de residuos y capacidad del territorio
El proyecto contempla la llegada de hasta 21,000 turistas por día. Sin embargo, la MIA no
demuestra que Mahahual tenga la infraestructura para soportar ese volumen de visitantes.
Particularmente preocupante es el tema de residuos sólidos, ya que el proyecto generaría
más de 130 mil toneladas de residuos de construcción y más de 6,000 toneladas anuales
de residuos urbanos durante la operación.
Actualmente Mahahual no cuenta con un sitio adecuado de disposición final para estos
residuos. Recientemente, el promovente anunció la creación de una planta de gestión de
residuos sólidos. Sin embargo, dicha planta no está considerada ni planteada en su
Manifestación de Impacto Ambiental, por lo que la evaluación respectiva carece de los
elementos suficientes para determinar cómo la empresa resolverá este problema.
La Manifestación de Impacto Ambiental debería demostrar que el ecosistema puede
soportar la escala del proyecto antes de su autorización, no después. La pregunta clave
no es si el proyecto puede construirse, sino si el ecosistema puede soportarlo.
Los manglares son ecosistemas estratégicos para la protección de las costas, la
biodiversidad y la resiliencia frente al cambio climático. Por ello, hacemos un llamado a la
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para que analice con
el mayor rigor técnico la información presentada por el promovente, se base en el principio
precautorio y, en caso de existir vacíos o incertidumbres en la evaluación ambiental,
solicite la información adicional necesaria antes de tomar cualquier determinación sobre el
proyecto.
Así mismo, resulta preocupante la resolución judicial emitida el mismo día de esta
reunión, mediante la cual, la Jueza Primera de Distrito Maritza Hernández suspendió la
clausura impuesta por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) a
trabajos anticipados en el predio en el que se pretende construir Perfect Day Mahahual.
El hecho de que se hayan reportado actividades de demolición, traslado de escombros y
tierra en un ecosistema sensible antes de contar con una autorización ambiental federal,
refuerza la necesidad de que el proceso de evaluación ambiental se lleve con el máximo
rigor y transparencia. A pesar de la suspensión de la clausura, debería prevalecer el
principio de prevención ambiental y en ese sentido no se debe continuar con obras en el
lugar, toda vez que no hay autorización federal al proyecto.
Greenpeace México continuará participando en los espacios públicos de evaluación
ambiental para contribuir a la protección de la Selva Maya y los ecosistemas costeros de
la península de Yucatán, en el marco de la campaña México al grito de ¡Selva!, que urge
a los tres niveles de gobierno a fortalecer las medidas de protección de uno de los
sistemas ecológicos más importantes del país.
