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CDMX | REFORMA | Aunque la Fiscalía General de la República (FGR) concluyó que el Rancho Izaguirre sólo era un campo de adiestramiento y no de “exterminio”, como sostienen activistas, uno de los testimonios recabados en la investigación asegura que sólo dos de cada 10 reclutados sobrevivían el “entrenamiento” mientras que el resto eran ejecutados por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Uno de los jóvenes, reclutado mediante engaños con una oferta para trabajar de jornalero en Guadalajara, Jalisco, declaró a las autoridades que el 80 por ciento de los reclutas no pasaban las pruebas de manejo de armas y eran asesinados.

El suyo es uno de seis testimonios rendidos ante la Fiscalía Especial para Personas Desaparecidas de la Fiscalía de Jalisco por parte de personas enganchadas por el CJNG y que la FGR agregó a su indagatoria del Caso Izaguirre en un informe de investigación criminal fechado el 24 de abril de 2025.

Identificado con las iniciales NMGR, el testigo señala como responsable de “Las Escuelitas” a Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”, también conocido como “El Sagrado Hombre” y “El 090”, considerado como el número dos del CJNG y quien posiblemente releve a Rubén Oseguera Cervantes “El Mencho” en el grupo criminal.

“Señala que en esta ‘Escuelita’ conoció al ‘Comandante Choco’, que este era el segundo anillo de seguridad del ‘090’, de quien sólo le dijeron que le decían ‘El Sagrado’ por ser de alto rango en la organización.

“Refiere que de 50 personas que se llevaba a entrenar con ‘El 090’, conocido como ‘El Sagrado’, sólo regresaban alrededor de 10 personas, las otras las mataban por no hacer los ejercicios”, afirma la entrevista al testigo NMGR.

Otro de los testigos, identificado con las iniciales AGT, afirmó que una de las razones por las que los reclutados ya no podían salir de los campos de entrenamiento era porque conocerían el rostro de Mendoza Gaytán.

“Señala haber conocido al ‘Comandante Piolín’, quien era el encargado de la plaza en Jalisco; el ‘Comandante Choco’, encargado de asignar un lugar de trabajo; la ‘Comandante Tuza’, encargada de cuidar a los reclutados en el campamento y que el patrón de todos es el ‘Comandante 090’ (‘El Sapo’), pero a éste no se le podía conocer porque era una pieza muy importante en el cartel y que si lo conocían no podrían salir del lugar, ya que es la mano derecha del señor, refiriéndose al señor Mencho”, declaró AGT.

“Señala que a las personas que les decían los graduados se iban del lugar y eran enviados a Zacatecas, para el matadero por estar en guerra con otro cartel”.

Ambos testimonios son parte de la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEITATAJAL/0001023/2024, iniciada tras el aseguramiento del Rancho Izaguirre, donde activistas y madres buscadoras denunciaron que había un “campo de exterminio”.

Todos los entrevistados manifestaron que fueron reclutados mediante engaños y falsas promesas de trabajo. Sus contratistas los citaban en la Central de Autobuses de Guadalajara donde debían identificarse y luego abordar el vehículo.

Una vez que estaban arriba, los despojaban de sus pertenencias y teléfonos y los trasladaban a “La Escuelita”, donde les decían la verdad: que serían entrenados para trabajar como sicarios del CJNG.

Otro testigo protegido con nombre clave “El Elegante” declaró el 24 de abril de 2025 que cuando aceptó la oferta laboral fueron por él en un vehículo con logos de una dependencia.

“Quiero señalar que cuando fui reclutado en el mes de julio (de 2024) por una falsa promesa de trabajo al momento que me subieron al vehículo blanco con los logotipos de la Secretaría de Salud, al momento de ver a la persona que conducía el mismo, pensé que era todo normal, pero al momento que me dijo que apagara mi teléfono y que se le diera, sospeche que ya no era algo normal”, declaró “El Elegante”, nombre clave del hoy testigo protegido, el 24 de abril de 2025.

“Posteriormente, me dijo que íbamos a recoger otras personas y una de ellas fue la que se subió armada, de ahí me llevaron a la casa de seguridad, donde me revisaron de pies a cabeza junto con Body, El Chan y El Bicicletas; posteriormente me quitaron todas mis pertenencias y fue ahí mismo donde me dijeron que había sido reclutado para el CJNG, teniéndome encañonado y que la forma de salir era por lo pies por delante, que teníamos que estar a fuerzas”.

La mayoría de los jóvenes interrogados por la Fiscalía de Jalisco dijeron que en estos lugares había alrededor de 250 personas divididas en tres grupos: los reclutas de nuevo ingreso; los encargados de vigilarlos y adiestrarlos; y los “graduados”.

Estos últimos eran los que pasaban las pruebas de adiestramiento y hacían una exhibición final en un sitio que llamaban “El Cerro”, en presencia de “El Sapo” y “El Mencho”.

Allí mismo Mendoza Gaytán seleccionaba a los sicarios y les asignaba plazas, la mayoría en el denominado “Triangulo del Terror” que compete a los límites de Jalisco con Aguascalientes, Guanajuato y Zacatecas.


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