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MÉRIDA | La renuncia de la subsecretaria de Auditoría Gubernamental de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de Yucatan, María de Lourdes González Vázquez vuelve a cimbrar el gobierno de Joaquín “Huacho” Díaz Mena y los cuestionamientos sobre la estabilidad política de su administración siguen en duda con serios señalamientos de corrupción y enfrentamiento de grupos políticos internos que han dejado 7 renuncias de puestos claves e importantes.

La funcionaria, quien aparecía formalmente dentro de la estructura de la dependencia encargada de la vigilancia administrativa del gobierno estatal, dejó el cargo en medio de versiones internas sobre presiones políticas y la desaparición de expedientes vinculados con procesos de fiscalización.

Su salida se suma a una serie de dimisiones, conflictos y reacomodos que han marcado el primer tramo del actual gobierno en Yucatán.

De acuerdo con fuentes cercanas a los movimientos, la contadora pública González Vázquez prefirió bajarse del barco después de estar sometida a presiones del grupo económico incrustado en la administración estatal, porque en su labor de vigilancia y auditoría afectaba intereses al documentar irregularidades.

Lo más grave, y al parecer es la gota que derramó el vaso, es que le “desaparecieron” quince expedientes de fiscalización a dependencias y organismos públicos. Nadie sabe, nadie supo, o quizás hay quienes desean eliminar evidencias.

María de Lourdes González no era una funcionaria más. Formaba parte del grupo cercano a Huacho Díaz, con quien trabajó en Ciudad de México cuando el sanfelipense fue diputado federal por el PAN. Estuvo en el equipo de campaña de Díaz Mena en 2024 y, al ganar Morena la gubernatura, muchos la veían como futura titular de la Secretaría de la Contraloría General del Estado de Yucatán (Secogey), que se convirtió en Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.

A fin de cuentas se colocó en ese puesto a Fanny Christell Caraveo Peralta, cuota del Grupo Tabasco, quien renunció en agosto del año pasado y en su lugar se designó al expriista Óscar Adán Valencia Domínguez.

Los indicios apuntan a fuertes intereses en el trabajo que debe desarrollar la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, pues no es la primera vez que se habla de expedientes “desaparecidos”. (RS)


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