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Claudia V. Arriaga Durán
REDACCIÓN

IZAMAL | Proceso | “¡Escuela sí, casas no!” es el reclamo de los habitantes de la comisaría maya de Sitilpech del municipio de Izamal, Yucatán, quienes han visto levantarse la construcción de casas del programa federal de Viviendas del Bienestar en un predio de la comunidad, sin que se efectuara una consulta previa, libre e informada, en lo que para ellos es un despojo.

En realidad la comunidad tiene años esperando la construcción de un telebachillerato en el predio ahora ocupado por el programa federal pues, además, el terreno fue otorgado para ese propósito, según señalan pobladores.

A principios de enero comenzó la construcción de las 50 casas. Nadie les avisó ni les notificó de la obra. La maquinaria llegó e irrumpió en la tranquilidad de la comunidad. Empezaron a talar los árboles de especies como el chacté, chulul, bojón y jabín. Los trabajadores enviados fueron colocando los ladrillos uno a uno y la vista del paisaje cambió: se fue el verde y dio paso a la deforestación y a una obra que el pueblo no quiere.

“El enojo es que comenzaron a hacer casas sin la consulta del pueblo, ésa es la molestia. La gente está exigiendo sus derechos y es parte de las obligaciones del Estado preguntarle qué quiere el pueblo”, expresó José Uc, uno de los habitantes de Sitilpech. 

La comunidad protestó en dos ocasiones, los días 22 y 27 de enero, y logró detener el avance de la construcción. La respuesta a las manifestaciones fue un acercamiento con la presidenta municipal de Izamal, la morenista Melissa Puga, quien los escuchó, pero no respondió cómo se apropió de un predio que le pertenece al pueblo.

Proceso buscó al gobierno municipal a través del área de Comunicación social para conocer el proceso por el cual se dispuso del predio reclamado por la comunidad, la respuesta fue que se daría información, pero al cierre de esta edición ya no hubo respuesta.

El 28 de enero, un día después de la segunda protesta, en Yucatán se entregaron las primeras 64 Viviendas del Bienestar, que fueron construidas en el fraccionamiento San Marcos Sustentable, al sur de Mérida, dentro del proyecto de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), que tiene a cargo el Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar. 

En el evento, que fue encabezado por el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, estuvieron presentes el director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, y la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Elena Vega Rangel. Ese día también se realizó un enlace con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para atestiguar el momento.

A su vez, se anunció que la meta para Yucatán aumentó de 19 mil 500 viviendas a 70 mil en todo el sexenio. En la comisaría maya de Sitilpech, aunque lograron frenar temporalmente la construcción de las casas, se tiene contemplado levantar 50. 

Dos semanas después de que la población de la comunidad salió a protestar, el 9 de febrero, el gobernador Díaz Mena anunció en su transmisión en vivo semanal vía Facebook que se repetirá el sorteo de las Viviendas del Bienestar en Sitilpech, lo que fue interpretado por los habitantes como un intento de acabar con la inconformidad.

El gobernador “puede decir que hagan nuevo sorteo, pero no sabe cómo está la situación; que investigue el problema. El motivo no es que se sortee y se le queden a las personas de Sitilpech las casas para que se tranquilicen. No queremos casas, muchos tenemos niños y queremos una escuela”, dijo otro poblador.

“Estudios para prosperar”, la exigencia del pueblo maya

La localidad maya está a 74.8 kilómetros de Mérida, aproximadamente a una hora en automóvil. Tiene 1 mil 923 habitantes, según datos del último Censo de Población de 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), cifra que ha ido creciendo con los años.

A la comisaría maya de Sitilpech acuden a estudiar preescolar, primaria y secundaria niños y adolescentes de otras comunidades, como Kimbilá y de la propia cabecera municipal de Izamal.

Por ello, la urgencia es un telebachillerato que ya antes habían solicitado a las autoridades municipales.

“No tienen escuela de bachillerato, eso quiere la gente, porque si no tienen que ir a Izamal. Desde las 4 de la mañana se levantan, se alistan y se van. Aquí los niños que estudian la secundaria son 48, está repleta la escuela, por eso quieren una de bachillerato”, detalló María Moo.

Los habitantes mayas se han reunido en al menos cuatro ocasiones para tomar decisiones en conjunto sobre qué acciones seguirán para recuperar el terreno que, insistieron, siempre estuvo destinado a la construcción de una escuela.

Hervé Uc, otro de los habitantes y campesino de la comunidad maya de Sitilpech, relató que el terreno fue donado hace más de 50 años por el maestro Exiquio Bolio. Reconoció que no existió un documento que avalara la decisión del profesor que por años dio clases a la comunidad.

El acuerdo fue respetado casi medio siglo hasta que llegó la candidata de Morena, Melissa Puga, a la alcaldía de Izamal. “Pidió que el terreno sea usado para una escuela. Juntos vamos a decidir qué se hará allá y un bachillerato es lo que necesitamos”, acotó Uc.

En la última asamblea, la comunidad de Sitilpech acordó que iniciarán acciones legales para defender su territorio.

“Hay mucha gente a la que no le gusta que exijamos derechos, gente manipulada por la presidenta que se molesta. El próximo año se cambia la presidenta y se quedarán con la sensación de que no apoyaron al pueblo. Esto que se pelea no es para cinco o siete personas, es para el pueblo, para el futuro y los que vengan, para que la gente no tenga que pagar por estudiar pasaje, comida y espacio”, mencionó José Uc.

Buscarán que sus voces sean escuchadas: quieren un telebachillerato. “Con estudio un pueblo prospera, pero no quieren que el pueblo prospere dando estudios y quieren que se quede estancado. No lo veo justo”, detalló.

Proceso pudo averiguar que, en datos del Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán (Insejupy), el predio está marcado como urbano; es decir, que reúne las características para ser municipalizado porque tiene acceso a servicios de luz, agua y vialidades. Además, pese a que en la web aparece marcado, no hay información disponible para su consulta, por lo que queda en duda cómo el ayuntamiento de Izamal ostenta ahora la propiedad del terreno.

Un pueblo que lucha
Desde 2021 los pobladores de Sitilpech se organizaron para luchar por el medioambiente y sus recursos naturales en contra de la granja de cerdos Kancabchén II de Kekén.

En mayo de 2021 interpusieron el amparo 743/2021, que un año después les concedió la suspensión definitiva. Lograron comprobar que la empresa contaminó el agua y el aire. Demostraron que no contaba con los títulos de concesión necesarios para la descarga de aguas residuales y que violaba normas ambientales.

Sin embargo, en febrero de 2023, Kekén intentó reactivar funciones alegando que ya había subsanado las irregularidades. Los habitantes iniciaron el campamento de vigilancia y el 18 de febrero de ese mismo año acudieron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) a desalojarlos de forma violenta.

En noviembre de 2025, un juzgado federal otorgó una nueva suspensión definitiva a la megagranja de 36 mil cerdos, que actualmente continúa detenida.

Está comunidad maya se caracteriza por defender su territorio y hoy está decidida a proteger el futuro de la educación de las niñas y niños mayas.


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