El pozo exploratorio de Pemex en la Choapas, Veracruz que lleva descontrolado más de 130 días es el reflejo de la negligencia y la corrupción que persiste en la petrolera; la explosión deja pérdidas millonarias, una grave crisis comunitaria y un impacto ambiental aún incuantificable

LAS CHOAPAS, VERACRUZ. El silencio que hoy envuelve a las comunidades del sur de Veracruz es denso, casi tanto como las nubes de gas que durante 134 días continuos devoraron el cielo de la sierra. En el ejido Constitución Mexicana, la tierra huele a azufre y a promesas institucionales de papel. Aquí, donde la geografía veracruzana se desdibuja para colindar con Tabasco y Chiapas, el proyecto exploratorio Pozo Krem-1 se convirtió en el monumento al fracaso técnico y financiero de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Lo que inició como una ambiciosa perforación terrestre a más de 3,300 metros de profundidad destinada a incorporar 50 millones de barriles de crudo, estalló en crisis el 5 de marzo de 2026. Desde entonces, el desastre ha dejado al descubierto las profundas fracturas entre el discurso de la paraestatal y la cruda realidad de los habitantes de la sierra de Las Choapas.
El saldo ecológico es devastador y visible a simple vista. Los componentes químicos remanentes y la lluvia ácida derivada de más de cuatro meses de quema ininterrumpida alteraron por completo los ciclos de vida locales.
Los arroyos “Guadalupe”, “Grande” y “Armadillo”, fuentes vitales de agua para consumo y ganadería, sufrieron infiltraciones masivas de hidrocarburos líquidos y agua salada pesada emanada de las entrañas del yacimiento.

Las milpas y los árboles frutales muestran las hojas carcomidas por los vapores tóxicos. El suelo, antes fértil, exhibe costras salinas que amenazan el sustento de cientos de familias de parceleros.
Los pobladores documentaron la muerte de aves de traspatio, la pérdida constante de ganado bovino que bebió de las fuentes contaminadas y la desaparición total de peces en los riachuelos de la sierra.
El caso Krem-1 mantiene un fuerte choque de declaraciones entre los despachos ejecutivos de la Ciudad de México y los caminos de terracería de Las Choapas.

Desde la trinchera corporativa, el Director General de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso, y el titular de PEP, Octavio Barrera Torres, defienden las acciones institucionales. A través de sus comunicados, la empresa asegura que mantene un monitoreo continuo: “La orografía de Las Choapas ayuda a dispersar los remanentes gaseosos de forma segura para la población”, dice el reporte de la Sala de Prensa de Pemex
La responsabilidad legal apunta a los mandos medios, y es que conforme al Estatuto Orgánico de Pemex Exploración y Producción (PEP), los superintendentes específicos del Activo de Exploración Terrestre Sur tenían la obligación reglamentaria de supervisar el Anexo SSPA (Seguridad, Salud y Protección Ambiental).
Las investigaciones preliminares apuntan a que el pozo, perforado bajo un esquema de subcontratación con firmas privadas como Sinopec y la compañía local “Calco”, tocó una bolsa de gas imprevista sin las alertas adecuadas en el fondo del pozo. El colapso total de la torre no solo costó millones; también cobró la vida de un trabajador de una firma externa a mediados de junio, un hecho que sepultó cualquier intento oficial por catalogar el incidente como un simple “contratiempo menor”.

El Krem-1 ya está siendo sellado con toneladas de cemento y acero especial, pero el daño en la sierra está lejos de cerrar. Los ejidatarios han lanzado una última advertencia: si los censos se detienen o los pagos prometidos para agosto se retrasan, los bloqueos carreteros paralizarán de nuevo los accesos petroleros del sur de Veracruz. La tierra del Krem-1 dejó de arder en llamas, pero sigue encendida en indignación
Insistentemente la paraestatal afirma que las emanaciones actuales son mayoritariamente agua salada y vapor de agua, habiéndose controlado el fuego mediante un nuevo sistema de válvulas de alta presión y los análisis del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) indican que los niveles de gases en el aire “no representan un peligro latente ni superan las normas internacionales”, y para calmar ánimos se desplegaron brigadas médicas móviles que atendieron a 42 comunidades, “cumpliendo con la responsabilidad social y ambiental”.
En el otro extremo, las familias afectadas y organizaciones integradas en la Alianza Mexicana contra el Fracking acusan un montaje de simulación, los habitantes señalan que las unidades móviles médicas de Pemex son insuficientes para tratar los cuadros crónicos de náuseas, migrañas y problemas respiratorios causados por compuestos altamente tóxicos como el Benceno y el Xileno (BTEX).
Denuncian que el IMP oculta los puntos exactos de medición y los horarios de muestreo. Afirman que las autoridades miden la calidad del aire solo cuando el viento sopla en dirección contraria, maquillando las cifras de contaminación ambiental.

Ante el desamparo, los colectivos recurrieron a la justicia internacional bajo el folio SEM-26-006 ante la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) del T-MEC, buscando obligar al Estado mexicano a transparentar los análisis reales de toxicidad en la zona.
El desastre técnico del Krem-1 no solo rompió el entorno ecológico; perforó las finanzas públicas en una escala multimillonaria. Estimaciones basadas en costos de la industria y en los acuerdos firmados evidencian la magnitud del agujero financiero:
Pérdidas de Inversión y Emergencia (Cifras Estimadas)
| Rubro de Impacto Económico | Costo Estimado (Pesos Mexicanos) | Estatus Financiero |
|---|---|---|
| Perforación Profunda Inicial (3,300m) | $270,000,000 a $540,000,000 | Pérdida Total (Capital Hundido) |
| Logística de Emergencia (134 días) | Multimillonaria (No desglosada) | Gasto Operativo de Siniestro |
| Infraestructura y Torre Colapsada | Por definir con aseguradoras | Pérdida de Activos de Contratistas |
| Reserva Potencial No Comercializable | 50 Millones de Barriles | Activo Imposibilitado |
Fondos de Mitigación y Compromisos Sociales (Confirmados)
A raíz de la presión ejidal, Pemex firmó acuerdos resarcitorios obligatorios que incluyen:
- Infraestructura Vial: Más de $200,000,000 de pesos para reasfaltar 26 kilómetros del tramo carretero Río Playas–Remolino.
- Red de Salud Local: Financiamiento total para construir y equipar 5 Casas de Salud permanentes en comunidades estratégicas (como Tronconada y La Pista).
- Fondo de Indemnización: Recursos variables asignados para compensar económicamente a los productores censados por pérdida de sembradíos y cabezas de ganado.
La controversia ya trascendió el ámbito nacional. La Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), organismo creado al amparo del T-MEC, recibió una petición en la que se acusa al Estado mexicano de omisiones en la aplicación de la legislación ambiental por la contaminación derivada del accidente. El expediente señala que la quema continua del gas proveniente del pozo sigue generando daños ambientales y solicita revisar la actuación de las autoridades mexicanas.
A 135 días del siniestro, el incendio del pozo Krem-1 se ha convertido en uno de los accidentes petroleros más prolongados registrados en Veracruz en los últimos años.
