Atenea pone los resultados, Rafa pone la porra… y el territorio tiene dueña
El Gato Maya
“¡Gobernador, gobernador!”. El grito para Rafa Marín Mollinedo durante el informe de Atenea Gómez Ricalde en Isla Mujeres pudo haber sido la nota política del momento, pero sería un error quedarse solamente con la ovación.
Porque en política importa quién recibe el aplauso, sí, pero también quién pone el escenario, convoca a la gente y decide quién ocupa la primera fila y ese escenario fue de Atenea…
La presidenta municipal presentó más de 170 obras y programas, presumió cinco años de resultados y colocó a Isla Mujeres como una de las cartas fuertes de su administración:Pavimentación, infraestructura, servicios, programas sociales, seguridad y apoyo a distintos sectores fueron el argumento de una alcaldesa que no llegó a pedir permiso para presumir lo que ha construido.
!Llegó a rendir cuentas! y vaya que tenía qué contar…
Pero el informe también tuvo una segunda lectura. Atenea vinculó su gobierno con la transformación impulsada por Claudia Sheinbaum y Mara Lezama, reconoció su respaldo y, al mismo tiempo, mostró que su administración tiene suficiente peso político para reunir a personajes que ya empiezan a moverse en el tablero estatal, entre ellos, ¡Rafa Marín!.
El aspirante a encabezar la coordinación de la Cuarta Transformación en Quintana Roo ocupó un lugar privilegiado y recibió una ovación que levantó las cejas de más de uno. “¡Gobernador, gobernador!”, coreó la concurrencia.
Qué curioso: Rafa fue por visibilidad y terminó encontrando reflectores; pero los reflectores estaban encendidos porque Atenea había convocado al evento.
Y ahí está el detalle que algunos podrían pasar por alto.
La presencia de Marín puede leerse como respaldo a su figura, pero también como reconocimiento al peso político de Atenea, porque los aspirantes necesitan escenarios, y no todos los escenarios pesan igual.
Isla Mujeres, en ese sentido, no fue cualquier escenario, fue el territorio de una alcaldesa que llega a cinco años de gobierno con una narrativa de resultados, una relación política consolidada y capacidad para colocar su informe en la conversación estatal.
Eso es poder político, porque Atenea no necesitó convertir el acto en una pasarela de aspirantes, le bastó presentar resultados y dejar que los invitados mostraran, por sí mismos, sus cartas.
Y mientras unos calculan candidaturas, otros ya tienen obras que presumir;
mientras algunos buscan que los escuchen gritar “gobernador”, Atenea consiguió algo quizá más difícil: que su propio informe fuera utilizado como termómetro del tablero político estatal.
Y eso no es cualquier cosa.
El mensaje para la clase política parece bastante claro: Atenea tiene territorio, resultados y capacidad de convocatoria, y quien quiera medir fuerzas en Isla Mujeres tendrá que entender primero quién gobierna ahí.
Así que el informe tuvo dos lecturas. La oficial: “estos son los resultados de cinco años” y la política: “este es el peso que tiene Atenea en su territorio”.
Por eso este viejo Gato Maya recuerda que en política, los informes de gobierno tienen una curiosa costumbre: hablan del pasado, pero muchas veces anuncian el futuro…y en esta ocasión el mensaje que quedó servido fue quizá más interesante: en Isla Mujeres, para hablar de futuro político, primero hay que hablar de un territorio donde ya hay resultados y ¡tiene dueña!.

