Blanca Merari rinde informe… y la inseguridad también tiene cifras
El Gato Maya
En Puerto Morelos hoy se hablará de avances, obras y resultados, pero hay un invitado que no necesita estar en la lista oficial para hacerse presente: la inseguridad.
Esa sí llega sin invitación, sin protocolo y sin necesidad de que nadie le prepare el templete y mientras Blanca Merari Tziu Muñoz presente su Segundo Informe de Gobierno, la realidad de un municipio que presume vocación turística obligará a mirar más allá de las palmeras y el mar turquesa.
Y es que este gobierno verde ecologista asegura que la seguridad es una prioridad y llega al informe con patrullas, cámaras, drones, tecnología, capacitación policial, prevención y proximidad; todo eso puede presumirse como parte del trabajo realizado, pero… ¿todo ese despliegue se ha traducido en mayor tranquilidad y confianza para los habitantes?
Porque una patrulla se puede contar, una cámara se puede inaugurar y un dron se puede presumir desde las alturas; pero lo que resulta bastante más complicado es contar cuántas familias sienten que recuperaron la tranquilidad.
Y las cifras que aún están frescas en la
memoria de los ciudadanos son las de la Fiscalía General del Estado: la detención de nueve presuntos integrantes de células criminales sobre la carretera Puerto Morelos-Leona Vicario, con armas y equipo táctico asegurados y los hallazgos de cuerpos en predios de Leona Vicario, entre ellos el sitio conocido como Sac-Lol.
El Gato Maya no va a ponerse toga de juez ni placa de fiscal porque las responsabilidades penales corresponden a las autoridades competentes, pero políticamente ¿qué está haciendo el gobierno municipal frente al escenario de seguridad que enfrenta su población?
Porque aquí está la diferencia entre tener herramientas y obtener resultados. Una cámara sirve para vigilar, una patrulla para responder y un dron para ampliar la cobertura; pero ninguna de esas cosas sustituye una Policía Municipal sólida, bien equipada y respaldada, ni mucho menos una ciudadanía que tenga confianza suficiente para acudir a las instituciones.
Ese es precisamente el punto político del informe de Blanca Merari que repite como alcaldesa no debería ser únicamente un desfile de cifras favorables; sino que también tendría que responder por problemas que siguen ahí desde hace 5 años, que es lo que no ha dado los resultados esperados y qué hará el gobierno para que por fin se corrijan.
Blanca Merari podrá presentar hoy su versión de Puerto Morelos pero la ciudadanía tiene la suya.
Y si el gobierno presume avances, pero la percepción ciudadana no mejora al mismo ritmo; si aumentan las acciones, pero los pendientes permanecen; si sobran cifras para el informe, pero faltan respuestas para ciertos problemas, entonces el asunto ya no será de comunicación, sino de ¡credibilidad!.
Porque el gobierno puede escoger las cifras que presenta, pero no puede escoger las cifras con las que será evaluado.
Hoy habrá informe pero inmediatamente después vendrá la parte menos cómoda: comparar el discurso con la realidad.
Ahí estará el verdadero informe de Blanca Merari y de la verdadera forma de gobernar del PVEM, porque la inseguridad también tiene cifras, también tiene memoria y, sobre todo, también tiene consecuencias políticas.
