Candidatura de Isla Mujeres no se decidirá por encuestas, será en la mesa política de Morena
Caminos del Mayab
Martín G. Iglesias
Por peticiones de algunos lectores, hoy quiero escribir sobre las reuniones que hace la dirigencia estatal del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), con las personas aspirantes a la Coordinación del Comité Municipal de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional.
Y es que, hace unos días, cinco personajes fueron convocados a una reunión por Jhoana Acosta, que tuvo un mensaje mucho más profundo de lo que aparentó. No fue unas simples reuniones de cortesía, fue, en los hechos, el banderazo de salida de la disputa por la Coordinación Municipal de la Defensa de la Transformación en Isla Mujeres, una posición que, salvo un cambio extraordinario en la estrategia nacional, terminará convirtiéndose en la candidatura de Morena a la Presidencia Municipal para el 2027.
Cinco nombres fueron llamados a la mesa. Cinco perfiles con historias completamente distintas. Cinco proyectos que, más que competir entre sí, representan dos visiones del poder que hoy conviven dentro de Morena.
Sin embargo, hay un error que muchos cometen al intentar analizar esta contienda: creer que todo se resolverá con una encuesta.
Quien conozca mínimamente cómo se toman las decisiones dentro de Morena, sabe que las encuestas son importantes, pero no son el único factor, ni necesariamente el más determinante. La Dirigencia Nacional y Estatal suelen valorar otros elementos: el origen político de los aspirantes, la lealtad al Movimiento, la contribución que cada uno hizo antes y después de que Morena llegara al poder, su capacidad para construir unidad, su nivel de aceptación, sus negativos y, sobre todo, el proyecto político al que pertenecen. Vista bajo esa lógica, la contienda cambia completamente.
Vayamos por parte: Fernando “Chato” Bacelis, Suemi González y Pepe Aguilar tienen algo en común, los tres forman parte del mismo ecosistema político. Hoy ocupan responsabilidades dentro del Ayuntamiento y su crecimiento en imagen ha ocurrido bajo el respaldo de una de las familias más influyentes en política, los Ricalde Magaña. Más allá de sus diferencias personales, representan la continuidad del proyecto político municipal. Esa continuidad tiene hoy un referente claro: el proyecto de Rafael Marín Mollinedo.
Si Rafael Marín termina encabezando la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación, las posibilidades de cualquiera de estos tres perfiles crecerían de manera importante, porque existiría una lógica natural de alineación entre el liderazgo estatal y las candidaturas municipales. Sin embargo, tampoco los tres parten desde el mismo lugar.
Sin embargo, el peso de los negativos en Fernando Bacelis es que intenta reconstruir una carrera política que quedó severamente golpeada después de la derrota sufrida frente a Atenea Gómez Ricalde. Su principal problema no es la falta de posiciones públicas; de hecho, hoy ocupa la Dirección Municipal del Deporte y además es Consejero político de Morena. Su verdadero problema es el pasivo político que arrastra. Su paso por la Dirección de Obras Públicas durante la administración de Juan Carrillo continúa siendo motivo de cuestionamientos públicos derivados de investigaciones y denuncias promovidas por el actual gobierno municipal. Esos expedientes siguen inconclusos, y así difícilmente dejarán de formar parte de cualquier evaluación política seria.
En Morena suele pesar tanto la capacidad para ganar elecciones como la posibilidad de evitar costos innecesarios al movimiento. Ese es hoy el principal reto de Bacelis.
En el caso de Suemi González representa uno de los perfiles que mejor conoce la operación territorial del municipio. Su paso por el PRI como líder seccional y posteriormente su incorporación al grupo político de la familia Ricalde Magaña le permitieron construir una carrera administrativa que hoy la tiene al frente de Programas Sociales. Su contacto permanente con la población constituye su mayor activo. Pero también enfrenta una pregunta difícil de responder: ¿Cuánto de ese trabajo pertenece realmente a un liderazgo propio y cuánto depende de la estructura institucional del Ayuntamiento? Hasta ahora su crecimiento político ha ocurrido bajo el cobijo del grupo gobernante. No cuenta con estructura propia que la haga líder. Entonces, la incógnita es si podría sostener ese mismo nivel de operación sin esa estructura detrás.
Si Morena decidiera privilegiar la continuidad del grupo político que hoy gobierna Isla Mujeres, José Ines (Pepe) Aguilar aparece como el perfil más lógico. Es quizá el operador político con mayor cercanía al círculo de decisión municipal. Síndico, exsecretario general, exrepresentante de la Zona Continental y funcionario desde hace varios años dentro del mismo grupo político, concentra buena parte de la estructura gubernamental que hoy existe en Isla Mujeres. Su fortaleza es evidente. También lo es su debilidad.
En un movimiento que nació precisamente cuestionando a los grupos tradicionales de poder, Pepe Aguilar no parece preocuparse por representar un nuevo gobierno. Parece estar comprometido con el grupo en el poder actual y busca sostener ese vínculo, a pesar de ser contrario a lo que Morena promete: luchar contra la concentración del poder de los mismos de siempre.
Después de estos tres, está el llamado “bloque estatal”, con perfiles vinculados al Gobierno del Estado. Aunque ambos forman parte de la administración estatal, su realidad política es muy distinta.
Por ejemplo, Flavio Carlos Rosado, es una apuesta desde fuera, sin arraigo ni conocimiento. Representa la carta más reciente dentro de esta sucesión. Secretario estatal de salud y cercano al gobierno estatal, comenzó hace apenas algunos meses a recorrer Isla Mujeres. Su mayor fortaleza proviene del nivel estatal. Su principal debilidad también. Su arraigo político en el municipio es nulo, no ha construido una estructura propia y aún mantiene bajos niveles de conocimiento entre buena parte del electorado isleño. Además, la Secretaría de Salud atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años debido a las críticas por el desabasto de medicamentos y las condiciones del sistema hospitalario, factores que inevitablemente terminan impactando cualquier aspiración política. Desconoce el municipio que quiere gobernar, por lo que parece ser la imposición difícil de sostener en una isla donde todos se conocen.
El otro es Edgar Gasca Arceo, el cuadro histórico de Morena. Si la evaluación política pesa más que la encuesta, Edgar Gasca entra inevitablemente a la conversación como el perfil más sólido. No solamente por la cantidad de cargos públicos que ha ocupado, sino por el papel que ha desempeñado dentro del propio Movimiento. Fue uno de los primeros cuadros de Morena en Isla Mujeres; ha sido regidor, dos veces diputado local, presidente del Congreso del Estado, coordinador parlamentario, subsecretario de Gobierno y actualmente Subsecretario de Bienestar. Pocos perfiles pueden acreditar una trayectoria que combine experiencia municipal, legislativa, estatal y partidista.
Además, dentro del escenario político actual, es el único aspirante isleño claramente identificado con el proyecto político encabezado por el senador Gino Segura, una circunstancia que cobra especial relevancia en un momento donde el grupo político de la gobernadora mantiene un peso determinante dentro de Morena en Quintana Roo. Su principal desafío no parece ser la experiencia. Será demostrar que puede convertir ese capital político acumulado en una estructura territorial competitiva frente al aparato municipal que parece resistirse al relevo político. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, hay quienes creen que la candidatura de Isla Mujeres comenzará a definirse en los próximos meses. Probablemente se equivocan. La verdadera definición ocurrirá cuando Morena resuelva primero quién encabezará la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación. Esa decisión modificará completamente el tablero.
Si el proyecto encabezado por Rafael Marín resulta fortalecido, los perfiles vinculados al gobierno municipal llegarán con una ventaja evidente. Ahí Pepe Aguilar toma relevante ventaja. Si el liderazgo estatal se inclina hacia el proyecto encabezado por Gino Segura, el escenario cambia de manera significativa y los perfiles identificados con ese grupo adquirirán una posición mucho más competitiva. Aquí, Edgar Gasca seguramente sería el elegido
Por eso, la pregunta no es ¿quién tiene hoy más espectaculares, más reuniones o más publicaciones en redes sociales? La pregunta es ¿quién tiene la mejor valoración política dentro de Morena? Porque, al final, las candidaturas de la Cuarta Transformación no se construyen únicamente con popularidad. Se construyen con historia dentro del Movimiento, con confianza política y con la capacidad de representar el proyecto que Morena quiere consolidar en Quintana Roo durante la próxima década.
Y mientras esa decisión estatal no llegue, las decisiones en los municipios aún no se toman. Al tiempo…
