¡Se acabó la espera! Morena mueve sus piezas: cinco nombres, una carta y la guerra por 2027
El Gato Maya
Se acabó la espera porque, mañana martes, Morena pondrá nombre y apellido a quien asumirá la coordinación estatal territorial en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional por Quintana Roo, un título kilométrico para una operación política bastante concreta: poner en primera fila a quien podría convertirse en la carta morenista para la gubernatura de 2027.
La cita está marcada para las 10:00 horas, tiempo del centro del país, en el World Trade Center de la Ciudad de México. Los cinco aspirantes ya fueron convocados y emprendieron el viaje a la capital: Rafael “Rafa” Marín Mollinedo, Eugenio “Gino” Segura, Marybel Villegas, Ana “Paty” Peralta y Alexa Murguía.
Y es que el sábado pasado, durante el informe “Honestidad y Resultados” de Claudia Sheinbaum en Malecón Tajamar, los cinco fueron captados juntos. ¡Para Ripley!
La fotografía puede venderse como mensaje de unidad, pero también puede leerse como algo más: una manera de mostrar que todos están dentro del mismo tablero y que, llegado el momento, deberán aceptar el resultado.
La pregunta, entonces, ya no es ¿quién quiere ser gobernador?; eso hace tiempo dejó de ser secreto, sino ¿quién tiene hoy el respaldo político, territorial y nacional para convertirse en la carta competitiva de Morena?
Ahí es donde las simpatías locales empiezan a pesar menos que las señales que llegan desde la Ciudad de México.
“Rafa” Marín juega con una trayectoria política propia y una relación de alto nivel que nadie sensato debería ignorar; “Gino” Segura llega con estructura y presencia en el escenario estatal mientras que Marybel Villegas conoce como pocos las entrañas del poder quintanarroense y ha demostrado que las tormentas políticas no suelen espantarla, no así con Ana “Paty” Peralta que sólo tiene a su favor el peso político y electoral de Cancún; y finalmente Alexa Murguía, quien representa una carta diferente que obliga a no dar por cerrado ningún escenario.
Cinco perfiles distintos y, por lo mismo, cinco grupos con intereses diferentes;
pero cuidado: tener estructura no es lo mismo que tener la bendición; tener cercanía no significa tener la candidatura; y gobernar Cancún tampoco equivale automáticamente a gobernar Quintana Roo.
Esa es precisamente la parte que algunos parecen olvidar… por eso la coordinación territorial será importante porque permitirá comenzar a ordenar presencia, operadores y territorio rumbo a 2027 y por eso el nombramiento puede ser mucho más trascendente de lo que aparenta.
No se trata únicamente de quién recibirá un cargo partidista, sino de quién tendrá una plataforma privilegiada para comenzar a construir una candidatura.
Porque si la decisión viene realmente planchada desde la dirigencia nacional, entonces el acto de mañana no será una competencia abierta, sino la presentación pública de una decisión previamente cocinada y, si no lo está, habrá que mirar con lupa quién sale de la reunión con algo más que una sonrisa para la fotografía.
También habrá que observar a los otros cuatro, no porque necesariamente vayan a rebelarse —eso sería demasiado elemental—, sino porque la política tiene una costumbre muy mexicana: los que pierden una batalla rara vez abandonan la guerra; simplemente cambian de trinchera.
Y 2027 todavía está suficientemente lejos como para que nadie dé por muerto a nadie… lo verdaderamente delicado para Morena será administrar lo que ocurra después del anuncio.
Porque una candidatura competitiva necesita unidad, pero también necesita que los grupos que no obtengan la nominación encuentren razones para seguir empujando el mismo barco y no empezar a agujerearlo desde abajo.
Por eso la fotografía de los cinco juntos puede terminar siendo más importante después del nombramiento que antes.
Si quien resulte elegido logra sumar a los demás, Morena habrá dado un paso importante pero si comienzan los deslindes, los silencios, las ausencias y las sonrisas de plástico, entonces habrá que reconocer que el proceso apenas estará comenzando.
Y es que a estas alturas, hasta los que públicamente hablan de unidad ya están contando votos, midiendo grupos y haciendo llamadas.
Luego entonces este martes Morena pondrá un nombre sobre la mesa, pero no confundamos el anuncio con la coronación porque uno saldrá fortalecido pero los otros cuatro tendrán que decidir si se convierten en aliados, adversarios silenciosos o protagonistas de la siguiente jugada.
Porque en política el que pierde una encuesta puede perder una candidatura pero el que pierde el control de su grupo puede perder mucho más…
Y como diría el irreverente felino de la selva tropical: Mañana no termina nada; más bien, comienza la verdadera guerra por la sucesión. Y sí, solo uno recibirá la bendición, pero los otros cuatro tendrán la oportunidad de recordarle que, en política, ninguna bendición viene sin factura.
Y este viejo Gato Maya ya conoce el precio… Al tiempo

